Artículos de Opinión

Igualdad ante la ley. Principio jurídico de equidad preferido del populismo.

La igualdad es un precepto jurídico de equidad mal empleado de manera deliberada por los sectores populistas con el fin de manejar a las masas.

Primeramente, hay que tomar en consideración que la Constitución Polìtica de Chile en su artìculo 1º establece que, las personas nacen iguales en dignidad y derechos, recordando la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 1, el cual contiene el mismo criterio salvo que en la Constitución se sustituyó la palabra humanos por personas. En el Código Civil de Andrés Bello en el artículo 57 se define que, ante la ley no existe diferencia entre chilenos y extranjeros respecto a los derechos civiles establecidos en dicho texto jurídico.
Se puede precisar tomando en consideración las disposiciones jurídicas basadas en la Constitución Política de Chile, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Código Civil que, al referirnos al concepto de igualdad se está hablando de que no deben haber privilegios ni diferencias entre las personas frente la ley ni en sus derechos por cuanto, la aplicación y el ejercicio de ambos son para todos sin excepción o clasificación, quiere decir que la igualdad ante la ley es, no dar tratos preferentes o excluyentes en el derecho por motivos de raza, condición social, económica, ideología política, religión, sexo etc., ya que la ley es para todos y ese todos conforman una unidad de personas que tiene los mismos derechos y deberes.
Mirando en retrospectiva al pasado y traer a colación un ejemplo sobre la desigualdad ante la ley, se puede considerar la etapa de segregación en el continente africano específicamente en Sudáfrica donde las personas de piel oscura denominadas actualmente afrodescendientes tenían derechos apartados de las personas de piel blanca representando esto una desigualdad por motivos de raza lo que se conoció como el “Aparheid”, marcando esto notablemente la diferencia entre blancos y negros – afrodescendientes en la que los primeros tenían preferencias y ventajas en derechos sobre los autóctonos de esa región y la aplicación de la ley les favorecía.
Ahora hay que adentrarse en el siguiente punto objeto de análisis por lo que es necesario conocer una visión reciente del concepto de populismo, sobre todo, basado en el contexto del continente americano tomando el extracto de: Molloy, D (2018). ¿Qué significa exactamente el término populismo, que se usa tanto para describir a Donald Trump como al fallecido Hugo Chávez?. BBC News. Recuperado 8 de diciembre 2018 sitio web: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-43329141En ciencias políticas, populismo es la idea de que la sociedad está separada en dos grupos enfrentados entre sí: "el verdadero pueblo" y la "elite corrupta".
Otro aporte sobre populismo es el de: Cerutti H. (2009). POPULISMO. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO, INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES. Recuperado, 09 de diciembre de 2018. Sitio web: http://conceptos.sociales.unam.mx/conceptos_final/469trabajo.pdf
Este “populismo” podría caracterizarse en política como el manipuleo de las masas en cuanto a intereses, anhelos, expectativas y necesidades, sin garantizar los canales efectivos para su gestión; en teología como la identificación lisa y llana de la noción bíblica de “pueblo” con el pueblo concreto del aquí y ahora latinoamericanos; en sociología y economía como la alternativa terminológica “pueblo / Nación” al análisis de clase; en filosofía como la mixtificación del término “pueblo” convirtiéndolo en un universal ideológico, olvidando la realidad contradictoria que constituye al pueblo en tanto fenómeno de clase.”
Los Gobiernos populistas se caracterizan por proponer cambios a niveles jurídicos, políticos, sociales y económicos usando como consigna acabar con las injusticias sociales, con las desigualdades y los privilegios, sembrando además un mensaje místico en la población casi profético de ser la salvación a todos los problemas logrando un fin único o último que es según ellos, la igualdad; los dirigentes populistas transmiten su mensaje a grupos o sectores específicos para promover el “reconocimientos de sus derechos”, sin importar la repercusión social, política o moral  dejando a un lado las exigencias que en realidad demanda el soberano ganando simpatía entre esos sectores en los que ven la oportunidad de proyectarse como gobernantes justos, eficientes y comprensibles de las necesidades de los discriminados o, de los no representados.
Por otro lado, se usa el término populismo también de forma peyorativa para referirse a los candidatos a cargos públicos cuyos discursos van dirigidos al ofrecimiento de tomar medidas para solventar problemas de manera utópica o, a los Gobiernos que llevan a cabo políticas públicas para ganar adeptos a sus ideologías, para atraer la simpatía de las masas o grupos específicos, obtener beneficios a sus intereses personales y económicos o, por ambición de poder y no, por las realidades de las necesidades sociales. Independiente que estos candidatos o Gobiernos sean de corrientes denominadas de derecha o de izquierda, el populismo está presente en ambos según Michael Kazin.
Ambas tendencias, aunque son catalogadas de maneras distintas y dentro de sus vertientes se consideran que una gobierna para el sector económico y social menos favorecido y la otra para las elites privilegiadas, sin entrar en detalle de que esto sea cierto o no, las dos hacen uso del populismo cuando así lo consideran necesario.  
Revisado los conceptos de igualdad ante la ley y populismo se pueden concluir que, la igualdad es un precepto jurídico de equidad mal empleado de manera deliberada por los sectores populistas con el fin de manejar a las masas bien sea por ambición de poder y lograr la aceptación y apoyo de estas para sus fines o intereses   ideológicos – políticos, o personales desvirtuando y utilizando dicho principio para darle uso como una herramienta para llegar a sectores manipulables y justificar el intentar legalizar o actuar fuera de la ley, cualquier pretensión exigida por estos sin medir parámetros éticos, lógicos, jurídicos, políticos sociales o de otras índoles, ya que su verdadero propósito es la demagogia.
En síntesis, la igualdad es un principio jurídico que sopesa el equilibrio de la balanza de la justicia en el reconocimiento de los derechos de todas las personas de manera equitativa entre ellas, si dicha balanza se inclina hacia un lado u otro no hay igualdad y por ende, no hay justicia sino todo lo contrario. Aludiendo al olvidado emblema de la justicia, este se representa con los ojos vendados demostrando que, no ve diferencias entre las personas por motivos de raza, sexo, idioma, religión, ideología etcétera, sino que delante de ella todos son iguales y por eso su balanza está equilibrada. 
Los seres humanos son distintos de muchas formas: en el color de la piel, en las creencias religiosas, en las ideologías políticas, en lo cultural, en lo económico, en las preferencias sexuales, en la forma de pensar, de vestir de actuar etc. Esas mismas diferencias paradójicamente son las que lo llevan ante la justicia a hacer valer el derecho de igualdad ante la ley, por consiguiente, ese reconocimiento se basa en un principio jurídico universal en el que el Derecho hace gala de manera magistral para determinar que, todas las personas tienen los mismos derechos (igualdad ante la ley), aunque seamos diferentes.
Los Científicos del Derecho no se han percatado de algo que va en aumento como lo es, la invasión de la Política en el Derecho, este nace de ella y debe regularla no subordinarse, al menos esa es la teoría, en la práctica el Derecho está dejando de ser una Ciencia Autónoma y se está subordinando a los intereses de los políticos, el ejemplo más fehaciente es el análisis ya desarrollado exponiendo que los políticos y los politiqueros usan el principio de igualdad ante la ley a conveniencia a tal punto que, están llevando a las sociedades a la anarquía y a la ruptura de principios del derecho donde lo que se hace o deja de hacer ya no depende de la moral, las buenas costumbres, o las realidades sociales sino según sus conveniencias ya que para ellos, todo es permitido y nada es prohibido, donde “la igualdad populista” que proponen está por encima de la igualdad ante la ley; y por último y no menos importante, tanto para los políticos como para los politiqueros el derecho no es una ciencia autónoma sino una ciencia auxiliar de las Ciencias Políticas manejada a conveniencia, aunque ambas ciencias convergen en que, el Derecho nace de la Política, y no se somete a ella sino que la regula.    
Todos somos diferentes, cada ser humano es único pero delante de la ley, tenemos los mismos derechos y deberes. (Santiago, 14 diciembre 2018)

 

 

 

 

 

 

 

 

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