Entrevista

Emilio Oñate Vera, Decano Facultad de Derecho y Humanidades Universidad Central.

El plebiscito es una oportunidad única e histórica para canalizar las distintas visiones sobre el funcionamiento institucional y revalorizar el sentido de lo público.

El profesor señala que la clave es que tengamos un proceso donde se reconozca la paridad, la posibilidad de que participen independientes, también es importante que se les entregue el debido espacio a los representantes de los pueblos originarios para que puedan integrar la convención constituyente.

17 de agosto de 2020

El decano Emilio Oñate Vera observa con interés el debate en torno al plebiscito del 25 de octubre y advierte que Chile estará a la altura de los acontecimientos, por su tradición republicana y constitucional.

Sabe que lo que se juega el país es clave para el futuro de la Nación y de los ciudadanos, que levantaron este histórico proceso.

“Cualquier clima de desencuentro o beligerancia que puede existir, es propio de los momentos constituyentes”, señaló en entrevista el profesor en Derecho Administrativo y miembro de la Mesa Técnica del Proceso Constituyente.

¿Están dadas las condiciones para realizar el plebiscito?

Tenemos una fecha que es el 25 de octubre donde la ciudadanía se va a encontrar con dos cédulas, dos votos, uno que dice relación con la pregunta si quiere o no una nueva Constitución y ahí van a haber también dos opciones, apruebo o rechazo, y una segunda cédula de votación, que tiene que ver con como se va a conformar el órgano constituyente, si va hacer a través de una convención mixta constitucional, integrada por 172 miembro (86 ciudadanos electos y 86 parlamentarios) o, si el órgano constituyente será una convención constitucional, integrada por 155 miembros, todos ciudadanos electos.

¿Hay otros hitos antes del plebiscito nacional?

Desde luego el otro hito en este proceso constituyente si es que finalmente triunfa la opción apruebo por una nueva constitución y si es que se decide optar por una convención constituyente, va a ser la elección de los convencionales constituyentes, que está fijada para el 11 de abril del próximo año y que es muy relevante, ya que en esa instancia se sabrá qué personas van a integrar el órgano constitucional. Esto es fundamental pero, no menos importante es que el día 26 de agosto se inicia la propaganda electoral para el plebiscito, y aquí va a ser muy importante que las respectivas opciones, apruebo o rechazo, movilicen a sus adherentes y hagan campaña.

¿Cómo se puede hacer campaña en pandemia?

Bueno, eso se tiene que definir en estos días pero me imagino, que se debe pensar en cómo se refuerza esta campaña de manera virtual, considerando que estamos en pandemia y que será difícil realizar el tradicional puerta a puerta, actividades públicas abiertas entonces, lo más probable es que haya que reformular la campaña para focalizarla a través de lo virtual.

¿Esa propaganda tiene un instructivo del Servel?

El Servel acaba de presentar en el Congreso una propuesta con cuestiones prácticas, operativas de cómo se va a hacer esta propaganda y le corresponde al Servel desarrollar estos protocolos o instructivos para el desarrollo de esa propaganda electoral en el contexto de pandemia en el que estamos.

Respecto de los protocolos sanitarios, ¿cuáles serán las medidas para prevenir riesgos de contagios?

Yo diría que lo más relevante, pensando en el día del plebiscito, es que en los lugares de votación, estén también los resguardos sanitarios necesarios, es decir, cuestiones operativas como que exista alcohol gel, distanciamiento en las eventuales filas que se conformen, asistir a los recintos de votación con mascarilla, que se reduzca la cantidad de vocales y apoderados, en fin, todos estos resguardos necesitan ser debidamente formalizados por el Servel.

¿Qué sucede con los temas de paridad, género y pueblos originarios, hay seguridad que se van a abordar derechamente y serán incorporados?

Bueno, todavía está pendiente en el parlamento, los escaños reservados para los pueblos originarios que a mi parecer es un elemento clave y que en los próximos días debería avanzar en su tramitación porque en definitiva, este es un elemento que le da mayor legitimidad al proceso. Así como es clave que tengamos un proceso donde se reconozca la paridad, que se reconozca la posibilidad de que participen independientes, también es importante que se les entregue el debido espacio a los representantes de los pueblos originarios para que puedan integrar la convención constituyente.

A cien días del plebiscito, surgen voces que critican la realización del plebiscito por considerar que los protocolos sanitarios son insuficientes.

Creo que el Gobierno, el Servel, los organismos involucrados y todas las fuerzas que están por una u otra opción lo que tienen que hacer es focalizarse en que el plebiscito se desarrolle de la manera más segura posible. Experiencias en el pasado reciente de procesos electorales que se han realizado en países donde han estado en peak de pandemia, tenemos varias, como son los casos de Corea del Sur, República Dominicana y  Francia, son países que han desarrollado procesos electorales por lo demás con muy buena participación, por lo tanto, tomando los resguardos sanitarios es perfectamente posible realizar el proceso eleccionario. Además, este plebiscito tiene un valor simbólico muy importante, ya que es primera vez en la historia que existe la posibilidad de que sean las y los ciudadanos electos,  los que puedan redactar una nueva constitución y eso sin duda es un acontecimiento muy relevante.

¿Qué aspectos debería incorporar una nueva constitución?

Hay muchos elementos partiendo de la base que vamos a tener una constitución que va a seguir la tradición y la historia constitucional chilena, yo creo que vamos a mantenernos con una constitución que ha seguido una cierta lógica en la historia constitucional chilena y, si uno mira la constitución de 1833, la constitución de 1925 y también la actual constitución de 1980, en su articulado, magnitud y densidad no debiera variar sustancialmente. No obstante esto, yo creo que si hay materias que hay que reformular como es el régimen de Gobierno presidencialista, donde el presidente concentra una importante cantidad de facultades o atribuciones y que, en momentos como el actual, de crisis de institucionalidad, de crisis política y desconfianza hacia la autoridad, se generan mayores complejidades en el entramado institucional y por lo tanto, revisar el  régimen político es fundamental. Podríamos pasar de un sistema presidencial a un sistema semi presidencial donde se atenúen las atribuciones que el presidente de la república hoy día concentra. Lo otro importante es el principio de subsidiariedad, y es evidente que si uno mira  como están consagradas las instituciones, cómo están los derechos fundamentales en el capítulo tercero, hay una prevalencia de la actividad privada y en definitiva, hay una postergación de la intervención del Estado tal como su nombre lo indica “cuando los particulares no pueden o no quieren hacerlo”. Yo creo que en el contexto actual Chile necesita de un Estado con mayor capacidad y musculatura para regular a privados que otorguen prestaciones sociales básicas, creo que ahí está la clave, de cómo tener un Estado más interviniente. Si pensamos por ejemplo en el  agua, la electricidad, las pensiones, todo eso está en manos de agentes privados, pero actualmente, no tenemos un Estado que tenga capacidad de controlar a ese privado que otorga una prestación social, por eso es tan importante modificar las reglas del juego, y eso es precisamente lo que hace una constitución, definir esas reglas institucionales.

¿Finalmente, hay riesgo de violencia o de actos que atenten contra el plebiscito el mismo día de su realización?

La primera prioridad es que haya un debido resguardo del orden público y eso le corresponde al Gobierno, creo que la primera prioridad es que se debe asegurar que el próximo plebiscito del 25 de octubre tenga las mejores condiciones para que sea participativo y que la población pueda ir a votar con seguridad, ese es el foco en el que debemos concentrarnos y cualquier clima de violencia y beligerancia que pueda existir, son propios de los momentos constituyentes, históricamente ha sido así, donde hay visiones distintas, confrontación de miradas y precisamente, para canalizar esas fuerzas opositoras,  tenemos una oportunidad única e histórica en el plebiscito y en eso debemos concentrarnos.

 

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