Entrevista

Matías Poblete, candidato por el Distrito 13
Inclusión, libertad de culto.

Matías Poblete, candidato por el Distrito 13 (El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Ramón):“La libertad de culto y la libertad religiosa están amenazadas. Hay que establecer un resguardo, desde la Constitución”.

El candidato, evangélico, independiente en un cupo del Partido Republicano, aboga para poder, en la nueva Carta Magna, transversalizar la temática de la discapacidad, defender la libertad de culto y la vida del que está por nacer.

29 de marzo de 2021

Por Verónica Rodríguez Rowe para Diario Constitucional

Matías Poblete Sandoval (33 años) casado, 3 hijos, es pastor evangélico, educador diferencial. Tiene un magíster en Gobierno y Asuntos Públicos, es presidente de la Fundación Chilena para la Discapacidad y convive con una ceguera que le permite ver solo un 3%.

Todo, en su vida, ha significado esfuerzo. Ha luchado por conseguir los objetivos propuestos. Nada le ha sido fácil… pero no es de los que se rinde. Esa férrea voluntad se traduce en ideas claras sobre lo que quiere para Chile. Como miembro de la Comisión Constituyente abogará por incorporar los temas que, para los ciudadanos, son importantes y, para ello, “es relevante contar con instancias de escucha hacia la ciudadanía. No podemos, otra vez, redactar una Constitución que sea de elite».

 

¿Cuál es una de sus principales visiones con respecto al proceso Constituyente?

Esta es una oportunidad para que Chile retome el camino de crecimiento, no solo  económico, sino que, también, social.  Es una forma de canalizar el descontento que tenemos los ciudadanos respecto de los abusos, frente a los cuales el Estado no ha actuado… Y no ha actuado porque carezca de las herramientas, sino porque, generalmente, el Estado es ineficiente en su trabajo de fiscalización como, asimismo, lo es  en la entrega de los servicios que se ha dispuesto otorgar a los ciudadanos, por ejemplo, la salud.

 

¿Qué tan cierto es que la redacción de una nueva Constitución será “de cero”?

Siempre va a estar la base de la Constitución que nos rige. Y, frente a eso, existirá un contraste con modelos de Carta Magna vigentes en otras naciones. Por lo tanto,  aunque la redacción será completamente nueva, hay bases ideológicas, políticas y sociales que darán curso a esta nueva Constitución. Considero importante que los temas que contempla la Carta Fundamental vigente se vuelvan a discutir porque, de alguna manera, muchos permanecerán y no por imposición, sino porque se determinó así luego de haber discutido, consensuado, acordado y dirimido. Otros aspectos, en tanto, cambiarán… El hecho que tengamos la posibilidad de conversar estas temáticas le dará mayor legitimidad a las reglas que regirán a nuestro país.

 

¿De qué manera concibe usted el rol de la sociedad en este proceso?, ¿cómo se puede asegurar que la ciudadanía se mantenga conectada?

La ciudadanía debe estar conectada con este proceso a través de la recepción de la información de las distintas discusiones. Es relevante, también, contar con instancias de escucha hacia la ciudadanía, por parte de los candidatos electos. De esta manera, se levantarán los temas que, para los ciudadanos, son importantes y factibles de incorporar en la nueva Constitución.

Tenemos que ser claros: está el  trabajo constitucional y el trabajo parlamentario.  Los constituyentes no podremos tomar la labor que le corresponde a los parlamentarios… La ciudadanía lo tiene que tener presente. Tenemos 9 meses prorrogables, como máximo un año, para establecer las reglas fundamentales que nos regirán. Por lo tanto, hay asuntos de política pública y  del trabajo parlamentario habitual que la gente pedirá que nos involucremos. No lo vamos a poder hacer, porque debemos abocarnos a realizar, de buena manera, nuestro compromiso constitucional. Sin embargo, insisto en la importancia de mantener una escucha activa y levantar las propuestas ciudadanas.

Lo anterior hay que estipularlo en el reglamento de trabajo de los convencionales constituyentes. Se debe establecer la obligatoriedad de efectuar un trabajo distritario, un  trabajo de escucha, de levantamiento de información.  No podemos, otra vez, redactar una Constitución que sea de elite. La gente no quiere eso. Por lo tanto, ni la elite de la izquierda, ni la elite de la derecha son los que tienen que tener protagonismo en el desarrollo de esta nueva Constitución. Los protagonistas  son las personas con sus distintos pensamientos, con sus distintas cosmovisiones, con sus distintos valores y creencias, y con sus distintas capacidades, las que tienen que contribuir a la construcción de una casa para todos los chilenos.

 

Adicionalmente a las demandas históricas y que, sin duda, son centrales para la sociedad, como pensiones, salud, educación, vivienda, (derechos sociales), ¿qué otros temas deberían ser considerados en la elaboración de una constitución moderna?

Tratando de responder esta pregunta, considero importante defender la vida del que está por nacer. Chile está entrando en una discusión sobre el aborto libre… se quiere constitucionalizar esta discusión. Desde mi punto de vista y desde el punto de vista de muchas personas en situación de discapacidad, de familias y del mundo cristiano, esto implicaría retroceder más de dos mil años.  En la época antigua clásica, los griegos y los romanos asesinaban a los niños que nacían con discapacidad porque los consideraban una carga para su familia y un problema para la sociedad. Eso es eugenesia. Es infanticidio. Si los griegos y los romanos hubiesen podido detectar, en el vientre materno, que los niños que iban a nacer estaban en situación de discapacidad, probablemente los hubieran abortado. Una ley de aborto libre puede generar exactamente lo mismo, con la diferencia que no se esperará que el niño nazca, sino que se lo asesinaría o se terminaría con el embarazo en el vientre de la madre. Algunos dirán que no es un asesinato… Para mí, sí lo es.

En ese contexto, hoy ya no sería importante incluir a las personas con discapacidad en nuestra sociedad, sino que se buscaría eliminarlas.  ¿Qué cifras tenemos al respecto? En España, el 95% de las madres que sabe que tendrá un hijo con Síndrome de Down, lo aborta. España cada vez tiene menos niños y jóvenes con Síndrome de Down.

 

Como miembro de la Convención Constitucional tendrá la posibilidad de incluir en la Nueva Carta Magna los temas que usted considera de relevancia, como el dar mayor visibilidad a las personas en situación de discapacidad y poder transversalizar la temática, ¿cómo piensa lograr un consenso al respecto?

Hoy, son más de 60 los candidatos constituyentes que estamos en situación de discapacidad. Esto, porque que existe una norma que permite que el  5% de las listas se forme con personas en situación de discapacidad. En ese contexto, tengo la esperanza que muchos que estamos en esa condición llegaremos a participar en la redacción de una nueva Constitución. Pertenecemos a todo el arco político… Personas que el 1 de marzo firmamos un acuerdo transversal para incorporar, en una nueva Constitución, los temas de discapacidad, basándonos en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU. Ya estamos de acuerdo en la incorporación de estos aspectos. Lo que viene es poder instalar, en la Convención, las discusiones asociadas a las problemáticas que enfrentan las personas en situación de discapacidad y sus familias. En ese contexto, es importante, para que la difusión sea óptima y eficiente, que en la discusión de los derechos sociales y los temas fundamentales de la Carta Fundamental, se incorpore  el foco de la accesibilidad y de la inclusión social de las personas en situación de discapacidad. Esto evitaría tener que discutir, en forma paralela, derechos específicos para este grupo de personas. Esta estrategia, creo, permitirá tener una Constitución inclusiva y, quisiera yo, sea la más inclusiva del mundo.

 

A la lucha por la inclusión, se suma su defensa a la libertad de culto. ¿La ve amenazada?, ¿incide su condición de cristiano el abogar por este tema?

La libertad de culto y la libertad religiosa, en el último tiempo, han  sido amenazadas. Hemos visto personas que tienen una visión distinta del mundo y de la sociedad que han agredido a los cristianos. Incluso existen proyectos de ley y mociones parlamentarias que buscan acallar al mundo cristiano. Mi posición como candidato a la Convención Constitucional es establecer un resguardo, desde la Constitución, a la libertad de culto y a la libertad religiosa.

No podemos negar que los cristianos le han hecho bien a Chile… Trabajamos arduamente en las cárceles y en las poblaciones. Somos quienes, muchas veces, llegamos primero frente al dolor y a las problemáticas de la gente. Damos soluciones concretas sin sacar plata de fondos públicos. Por lo tanto,  y considerando que somos un grupo mayoritario de la sociedad, en torno al 20%,  es que es importante resguardar la libertad de  culto y la libertad religiosa, para que podamos seguir trabajando como personas de bien para nuestro Chile.

 

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