Grandes Juristas

Giuseppe Chiovenda

Su pensamiento fue referente importante en la confección del Código Procesal Civil italiano de 1940.

9 de mayo de 2022

Nació el 2 de febrero de 1872 en la comuna de Premosello (después renombrada a Premosello-Chiovenda en su honor), región de Piamonte, Italia. Este pequeño y humilde pueblo al norte de Italia lo albergaría hasta que se trasladó a la capital para estudiar abogacía. En Roma logra graduarse con notas sobresalientes, teniendo como maestro a Vittorio Scialoja (también piamontés), fundador de la escuela romanista y posterior ministro de Justicia. Esto se puede apreciar en la predilección que destilaba en sus textos por la figura Scialoja.

Luego de asumir el ejercicio de la abogacía, inició su actuación como procesalista en 1894 mediante una serie de artículos que son germen de su primera gran publicación: La condana nelle spese giudiziali (en español “Condena de procedimientos judiciales”, 1900). Desde muy joven reconoció una profunda vocación por los estudios jurídicos, que posteriormente lo llevaron a dictar clases de Derecho Procesal Civil en la Universidad de Parma (1902), luego en Bologna (1903), Nápoles (1905) y finalmente Roma (1906), con solo treinta y cuatro años. En esta institución llevaría, en adelante, su infatigable producción académica.

Fue socio de la Accademia Nazionale dei Lincei y, de 1911 a 1913, rector del Regio Istituto superiore di studi commerciali ed amministrativi di Roma.

Su pensamiento fue referente importante en la confección del Código Procesal Civil italiano de 1940. En su obra sostuvo el principio de la oralidad, fue redactor del proyecto de reforma del mismo código en 1919.

Con Francesco Carnelutti, en 1924, fundó y dirigió la Revista de derecho procesal civil.

Chiovenda es reconocido como uno de los mayores exponentes de la doctrina jurídica italiana, al punto de ser llamado «Sommo Chiovenda» (El gran Chiovenda). Su aporte a la doctrina procesal fue conferirle un influjo rigurosamente científico dando autonomía al Derecho procesal. Renovó los estudios del procedimiento civil, transformando su orientación práctica en una verdadera ciencia del derecho.