Grandes Juristas

Imagen: www.uchile.cl

Jorge Huneeus Zegers

Destacado político y abogado, ex rector de la Universidad de Chile

5 de julio de 2022

Juventud y primeros años

Jorge Huneeus Zegers, fue un abogado y político chileno. Nació el 28 de octubre de 1835 en Santiago, en el seno de una familia acomodada, hijo de Jorge Huneeus Lipmann y de la cantante y compositora Isidora Zegers; inició sus estudios de humanidades en el Instituto Nacional, donde impartió clases de matemáticas en simultaneo con sus estudios Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, combinando de esta forma el estudio de las letras con el cálculo y la frialdad de los números. Su tesis de pregrado llevó por título «Condición del extranjero en Chile, comparada con la del mismo, en Inglaterra y Francia».

El 4 de diciembre de 1858 le fue otorgado el grado de Licenciado en Derecho, en comisión presidida por el Vicerrector de la Universidad y con la asistencia de intelectuales de la talla de Solar, Orrego, Sazié e Ignacio Domeyko. Juró como abogado el 27 del mismo mes y año.

Se casó en primeras nupcias con Micaela Amstrong, enviudando joven. Posteriormente contrae nupcias con Domitila Gana, con quien tuvo 10 hijos.

Cargos públicos

Inicialmente, se desempeñó como Relator Suplente de la Corte Suprema, para luego ser Juez Suplente de Santiago, y nombrado profesor de Derecho Constitucional y Administrativo en la facultad de Derecho de la Universidad de Chile, cátedras que desempeñó hasta el fin de sus días. Arturo Prat, héroe naval y abogado, fue su alumno, en las clases de Derecho Constitucional que Huneeus impartía.

Se desempeñó como Rector de la Universidad de Chile, sucediendo en este cargo a Ignacio Domeyko en 1883 y fue renovado en el cargo en 1887, no obstante, renunció al año siguiente debido a discrepancias con el Presidente José Manuel Balmaceda. Su rectorado se caracterizó por la profunda reorganización de la administración universitaria, la contratación de profesores extranjeros, así como el otorgamiento de becas de perfeccionamiento en Europa.

Asimismo, creó el cargo de prorrector, encargado inicialmente de todo lo relacionado con los exámenes y en esa línea, aumentó la planta de funcionarios. Paralelamente, trasladó la sección de Bellas Artes al segundo piso del edificio del Congreso y reunió las bibliotecas del Instituto Nacional y la Universitaria en un solo local. No satisfecho, compró los terrenos donde más tarde fue construida la Escuela de Medicina de la Casa de Bello. Finalmente, destaca la reorganización del Curso de Farmacia y creación de la Escuela Práctica de Agricultura.

En el ámbito político, para mayo de 1870, en el gobierno del presidente José Joaquín Pérez fue nombrado ministro plenipotenciario ad hoc, para ajustar con el imperio Austro-Húngaro un tratado de amistad, comercio y navegación. El emperador lo honró con la Orden de Francisco José en el grado de Comendador de la Estrella.

También sirvió a la labor legislativa, siendo su primer escaño como Diputado suplente en Chillán y San Carlos, para luego ser elegido en el periodo siguiente por Ancud, Quinchao y Castro. En 1873 pasa a representar a La Serena y posteriormente a Elqui, siendo reelegido por 4 periodos consecutivos, hasta su elección como Senador por Atacama para el período 1888-1894. En su paso por el Congreso, integró la Comisión Permanente de Constitución, Legislación y Justicia. Asimismo, durante sus periodos como Diputado se desempeñó como miembro de la “bancada” Conservadora.

Otro hito relevante tiene lugar en 1873, cuando el presidente Errázuriz Zañartu, le invitó a tomar parte en los trabajos de las comisiones revisoras del Código de Organización y Atribución de los Tribunales de Justicia y del de Enjuiciamiento Civil.

Ya en 1879, fue nombrado ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, por el presidente Aníbal Pinto Garmendia. En esa función, dio a conocer a la ciudadanía, desde las puertas de La Moneda, la noticia del inicio del Combate Naval de Iquique. Paralelamente, fue ministro subrogante de Relaciones Exteriores y Colonización, durante el segundo semestre del mismo año.

También es de destacar que, fuera del mundo político, a partir de 1885, el profesor Huneeus ocupó el sillón número 6 de la Academia Chilena de la Lengua, hasta su muerte.

Obra académica

En el ámbito académico, como se conoce, centró en el estudio del Derecho Público, y particularmente en el Derecho Constitucional, destacando en este sentido su obra La Constitución ante el Congreso (1884), que por su magnitud y perfección puede ser considerada dentro de las grandes obras de dicha disciplina en nuestro país y que condensa su pensamiento jurídico constitucional y administrativo. Fue su única gran obra jurídica y comprende tres grandes volúmenes: dos sobre la Constitución Política de 1883 y otros sobre un Proyecto de Constitución Política donde detallando artículo por artículo, señala su parecer al respecto y sin dejar de lado referencias de derecho comparado.

El aporte jurídico más sobresaliente del profesor, fue su concepción sobre la amplitud jurisdiccional de los Tribunales de Justicia. Huneeus, formado en la tradición jurídica hispano-indiana y más concretamente en el sistema jurídico creado por la Constitución de 1833 donde los Tribunales constituían un órgano esencial en la organización y consolidación del Estado de Derecho, sostuvo que la Administración del Estado siempre estaría sujeta al control jurisdiccional en su actuar material o jurídico y no podía reconocérsele el privilegio monárquico de la irresponsabilidad.

En efecto, Huneeus fue así mismo uno de los primeros cultores del Derecho Administrativo nacional, y el primero en conceptualizarlo como aquel que se preocupa de las atribuciones subalternas de la Administración, y que al igual que el derecho constitucional, es de gran relatividad y mutabilidad, puesto que ambos deben reflejar las peculiaridades de los diferentes pueblos para los que rigen, y ceñirse a las constantes mutaciones que con el tiempo alteran sus objetivo dentro de un mismo pueblo. El autor Pedro Zelaya, en octubre de 2016 sistematizó y resumió el pensamiento del jurista en su obra “El pensamiento iusadministrativista de Don Jorge Huneeus Zegers”, el que fue publicado en la Revista de Derecho Público en octubre de ese año.

Dejo este mundo el 21 de mayo de 1889, producto de un derrame cerebral, originado por una larga enfermedad que le consumió paulatinamente.

En la actualidad, su nombre lo llevan un pasaje peatonal que une las calles Catedral y Bandera en Santiago, así como un pasaje en la Pintana, y varias instituciones, por ejemplo, un colegio en esta última comuna. En la facultad de Derecho de la Universidad de Chile, luce un monumento con su busto hasta el presente.