Escasa regulación normativa.
Sobre los riesgos de publicar videos en redes sociales.
Cuando se trata del uso de las redes sociales por parte de los trabajadores, sostiene la publicación, la posible afectación a la empresa deberá ponderarse con el derecho a la libertad de expresión del trabajador, cuestión que no resulta sencilla y que dependerá de las particularidades de cada caso.

A propósito del uso frecuente de aparatos electrónicos dentro de la jornada de trabajo, una reciente publicación advierte que cada vez son más las resoluciones recaídas en diferentes ámbitos del derecho vinculadas al uso de las redes sociales y, últimamente, se expone, contamos con varios razonamientos jurisprudenciales que analizan la utilización de estas herramientas en el ámbito laboral por parte de los trabajadores.
Al efecto, se expresa que el panorama se complejiza aun más, por cuanto existe una evidente ausencia de normas específicas que nos ayuden a clarificar y delimitar el ámbito de aplicación al uso de las redes sociales. En este contexto, están siendo los tribunales quienes -analizando caso por caso- van dando luces acerca de lo que podemos y no podemos hacer a través de las redes sociales y las eventuales consecuencias que se derivan de ello.
Un claro ejemplo en la jurisprudencia comparada, se aduce, fue una reciente sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL) en España, en la que se analizó un recurso interpuesto por una trabajadora que había sido despedida por publicar en su perfil de Facebook dos videos de la tienda en la que trabajaba en los que se veía a sendas cajeras cayéndose al suelo, lo que se complementaba con una serie de comentarios burlescos.




