Opinión.
Sobre la excusabilidad de la emoción violenta.
La doctrina y la jurisprudencia componen la Emoción Violenta de tres elementos: la acción de matar a otro (elemento objetivo), el estado de emoción violenta (elemento subjetivo) y la excusabilidad de la emoción (elemento valorativo).

Recientemente, el autor argentino Andrés Salamone publicó un artículo sobre la excusabilidad de la emoción violenta. Tradicionalmente la doctrina y la jurisprudencia componen la Emoción Violenta de tres elementos: la acción de matar a otro (elemento objetivo), el estado de emoción violenta (elemento subjetivo) y la excusabilidad de la emoción (elemento valorativo).
En el documento se pretende estudiar críticamente la habitual incorporación de elementos valorativos en las figuras legales que regulan la Emoción Violenta. Así, arguye que el Principio de Culpabilidad manda a atenuar la sanción de quien no pudo adecuarse completamente a la norma independientemente del modo de vida que el individuo llevó, la cultura que rodea la conducta o la moralidad del acto que mermó los frenos inhibitorios del sujeto activo.
De este modo, el autor plantea la necesidad de quitar del tipo penal la exigencia del análisis valorativo y también de otros contextuales que suelen adicionarse (i.e. ausencia de tiempo de enfriamiento, provocación adecuada, actuación en el calor de la pasión, circunstancias contextuales culturalmente apropiadas, entre otros) para la configuración de la figura en cuestión. Siendo, entonces, sólo el elemento subjetivo el determinante para la atenuación.




