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Cámara de Diputadas y Diputados.

Proponen crear ley de prevención, atención, diagnóstico y tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

La iniciativa tiene por objeto que el Estado reconozca los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) como una enfermedad que puede tener consecuencia de muerte.

23 de junio de 2022

La moción, patrocinada por las Diputadas María Francisca Bello, Ana María Bravo, Helia Molina, Camila Musante, Marcela Riquelme, Camila Rojas, Emilia Schneider, Carolina Tello, Flor Weisse y el Diputado Patricio Rosas, establece una ley de prevención, atención, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria.

Los autores del proyecto señalan que los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) se caracterizan por una alteración en la alimentación y en el comportamiento del individuo, que causa un deterioro significativo de su salud física y del funcionamiento psicosocial, además de traer aparejada una sobrestimación del cuerpo, alterando la percepción que el individuo tiene de sí mismo.

Sin embargo, hacen presente que estos trastornos no son considerados actualmente por nuestra legislación, generando que el Estado no reconozca su existencia ni actúe oportunamente en su prevención, atención, diagnóstico y tratamiento.

Indican que, según un estudio realizado por una académica de la Universidad Católica en el año 2021, la prevalencia de riesgo a tener trastornos alimentarios en una población adolescente ha mostrado cifras entre 7,4% y 12%, presentando una mayor prevalencia en mujeres; y que, según estudios recientes a nivel internacional, la prevalencia reportada en adolescentes para anorexia y bulimia alcanza entre un 1 y 3%, llegando a 3,8% en adolescentes de nivel socioeconómico bajo en Santiago.

A su vez, sostienen que, durante la pandemia, los TCA han aumentado en un 30%, por lo que se hace urgente una legislación que se haga cargo de la situación.

En cuanto a los factores que influyen, señalan que el origen de los TCA puede ser múltiple y variado: genéticos, situaciones personales, neurocognitivas (sistema serotoninérgico), psicológicos y socioculturales.; y las consecuencias dependen de cada caso, incluyendo daños metabólicos, pulmonares, gastrointestinales, hasta la muerte.

En tal contexto, destacan el concepto “gordofobia” refiere a aquellos discursos, acciones y actitudes sesgadas de forma automática que discrimina, objetiviza y minusvalora a las personas con sobrepeso, especialmente si esas personas son mujeres.  Además, refieren que la violencia simbólica, muy comúnmente ejercida sobre las mujeres, es un factor importante a la hora de hablar de TCA, pues los comerciales y las redes sociales constantemente utilizan cuerpos desproporcionados o extremadamente delgados -que no son alcanzables por personas sanas con un ritmo de vida normal-, presentándolas como lo deseable, sinónimo de éxito, felicidad y belleza.

En virtud de lo expuesto, proponen una ley que reconozca los TCA como una enfermedad que puede tener consecuencia de muerte y que vele por su prevención, tratamiento e investigación. Para tales fines, impone al Estado velar para que los anuncios y comerciales publicitarios no utilicen la extrema delgadez como símbolo de salud y/o belleza y ofrezcan una imagen más plural de las personas; promover la existencia de equipos multidisciplinarios en centros de salud públicos y privados a lo largo del país; promover programas de salud desde los establecimientos educativos que eduquen y promuevan conductas nutricionales saludables y de integración social; e incentivar estudios e investigaciones sobre tratamientos y prevención de TCA.

El proyecto se encuentra en primer trámite constitucional, en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados.

 

Vea Boletín N°15083-11 y siga su tramitación aquí.

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