Diario Constitucional

Opinión.

Derecho y nuevas democracias totalitarias, por Joaquín Leonardo Casas Ortiz.

En tiempos de posverdad, cuando los hechos se distorsionan y las normas se adaptan a intereses momentáneos, el Derecho enfrenta un desafío crucial: proteger la democracia y evitar que se convierta en un ritual vacío, mientras la frontera entre legalidad y arbitrariedad se difumina.

Por Joaquín Leonardo Casas Ortiz·23 de febrero de 2025·3 min de lectura
Imagen: global-strategy.org
Referencial

Nada hay de novedoso en la expresión “democracias totalitarias” –o iliberales– dirían algunos expertos de teoría política, comoquiera que, sin necesidad de ir más lejos, del tema se ha ocupado la filosofía política desde la Guerra Fría. Igualmente, decir que la democracia está en **crisises tan viejo como la democracia misma, así como también se sabe, más o menos, cómo debería ser una democracia ideal; por el contrario, bien documentado se encuentra que muy poco conocimiento se tiene sobre las condiciones necesarias para conseguir una democracia posible, una democracia real o radical.

Lo preocupante hoy no es el debate en sí sobre los disímiles mitos y sistemáticas promesas incumplidas de la democracia liberal, sino la progresiva evidencia de cómo regímenes formalmente democráticos adoptan prácticas autoritarias, ya sea mediante el control del discurso público, la manipulación de la verdad o el debilitamiento progresivo de las instituciones, con lo cual aquello de que las grandes esperanzas revolucionarias se transformaron en pesadillas totalitarias o en burocracias estatales cobra mucha vigencia. Este proceso no es ajeno a nuestro entorno. La idea de que las instituciones, las garantías y los derechos fundamentales están blindadas frente a estas tendencias resulta cada vez más insostenible.

En efecto, si se observa con detenimiento la realidad política y jurídica del país –para no recordar lo que sucede en el continente y en Europa misma–, es posible advertir cómo el formalismo democrático encubre prácticas que restringen libertades y concentran el poder en pocas manos. La retórica de la voluntad popular se convierte, en muchos casos, en el pretexto perfecto para desdibujar los límites del Estado de derecho y someter las garantías ciudadanas a la ideología del poder ejecutivo, legislativo o judicial de turno.

Constitucional AI: El fallo, a la vista. Prueba gratis.

Te puede interesar

Constitucional AI: La IA que cita. Tribunal, rol, fecha, enlace. Prueba gratis.