Estados Unidos
Presidente Trump firma orden ejecutiva que acelera reclasificación legal de la marihuana en el país
La medida administrativa busca modificar el estatus regulatorio del cannabis a nivel federal, sustancia que actualmente se encuentra equiparada a la heroína bajo la legislación estadounidense de 1970. La instrucción presidencial insta al Departamento de Justicia a finalizar expeditamente el trámite normativo pendiente, iniciado en la administración anterior, lo que permitiría reconocer usos terapéuticos y reducir las barreras burocráticas para la investigación científica, en concordancia con los marcos legales de diversos estados.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva destinada a dar celeridad al procedimiento administrativo de reclasificación de la marihuana. Esta directriz tiene como propósito fundamental modificar las restricciones que han imperado durante décadas y que mantienen a dicha sustancia en la misma categoría regulatoria que drogas duras, bajo la premisa de que carece de valor medicinal aceptado. La acción presidencial no modifica la ley de manera automática, sino que instruye a las agencias pertinentes a actuar con la mayor rapidez permitida por el marco legal vigente.
La normativa que rige esta materia es la Ley de Sustancias Controladas, la cual establece un sistema de clasificación de cinco niveles fundamentado en el potencial de abuso de cada sustancia y su utilidad médica reconocida. Desde el año 1970, la marihuana ha permanecido en la denominada Lista I, reservada para aquellos estupefacientes con una alta probabilidad de abuso, sin aplicaciones terapéuticas admitidas y que presentan riesgos considerables para la salud, incluso bajo supervisión facultativa. Esta categoría la equipara legalmente con la heroína y la sitúa en un nivel de restricción superior al de sustancias de la Lista V, las cuales poseen usos médicos validados y un menor riesgo de dependencia.
La permanencia del cannabis en la Lista I ha generado obstáculos significativos para la comunidad científica y médica. Las restricciones actuales dificultan la realización de estudios clínicos rigurosos sobre una sustancia que, en la práctica, ha sido utilizada ampliamente para el tratamiento de diversas dolencias, como el manejo del dolor crónico, las náuseas y otras patologías. El proceso para modificar esta clasificación es complejo y requiere agotar una serie de etapas administrativas que incluyen revisiones científicas exhaustivas, periodos de comentarios públicos y la posibilidad de audiencias administrativas.
El actual proceso de revisión se originó en 2022, impulsado por el entonces Presidente Joe Biden, quien solicitó al Secretario de Salud y al Fiscal General reevaluar la clasificación vigente. En aquella instancia, se cuestionó la coherencia de mantener la marihuana en el mismo nivel que el LSD o la heroína, e incluso con mayores restricciones que el fentanilo y la metanfetamina, sustancias vinculadas a la actual crisis de sobredosis en el país. El objetivo declarado fue eliminar las barreras burocráticas que ralentizan el avance de la investigación médica.
Como resultado de dicha revisión, en 2023 el Departamento de Salud y Servicios Humanos emitió una recomendación para trasladar la marihuana a la Lista III, reconociendo la existencia de usos médicos aceptados y un potencial de abuso relativamente menor en comparación con las categorías superiores. Posteriormente, en mayo de 2024, el Departamento de Justicia publicó una propuesta de norma para oficializar la reclasificación.
Este documento fue sometido a consulta ciudadana, recibiendo cerca de 43.000 comentarios, donde aproximadamente el 70% de las intervenciones manifestó apoyo no solo a la reclasificación, sino también a medidas más profundas como la despenalización o la legalización federal.
El contexto legal en Estados Unidos muestra una divergencia entre la normativa federal y las leyes estatales. Actualmente, la marihuana, denominada científicamente cannabis, es legal para uso medicinal en 40 estados y en el Distrito de Columbia, mientras que 24 estados permiten su uso recreativo. Las estadísticas de consumo reflejan esta realidad, indicando que el uso frecuente de esta sustancia ha superado al consumo de alcohol en ciertos segmentos de la población adulta. L
a orden ejecutiva firmada por Trump busca que el Departamento de Justicia culmine el proceso pendiente de la manera más expedita posible, aunque el cambio definitivo también podría materializarse mediante una ley aprobada por el Congreso.
Te puede interesar

Precedente jurisprudencial
Corte Constitucional de Colombia define criterios para admitir tutelas presentadas por personas privadas de libertad

Protección de datos personales
TJUE dictamina que uso de cámaras corporales en controles de transporte público amerita informar el procedimiento al pasajero

Tribunales franceses regulan IA
Tribunales administrativos de Francia adoptan reglamento que regula uso de la inteligencia artificial en sus funciones

