Crisis de comunicación neoliberal
Comunicación de la Presidencia: la ruptura entre las tres «S» y el modelo neoliberal
El ejercicio de comunicar es complejo; su etimología significa hacer partícipe, implica en sí mismo una tensión.

Hace solo unos días el Presidente de la República Sebastián Piñera ha anunciado un ajuste en su equipo de comunicaciones; nombrando al ex-editor de El Mercurio, Alfonso Peró, a cargo de la unidad del Departamento de Comunicaciones de la Presidencia. Peró, sin duda tendrá un trabajo titánico, los números lo dicen claramente y el Presidente carece de un fuerte apoyo, alcanzando una aprobación, según CEP, de solo un 6%; lo cual se ha constituido en el mínimo histórico de sus presidencias.
Efectivamente, el ejercicio de comunicar es complejo; su etimología significa hacer partícipe, implica en sí mismo una tensión. Al respecto sostiene Lande; la evidencia empírica demuestra que la comunicación puede dividir o agravar las diferencias que existan entre las personas. En mi opinión como la de otros académicos e investigadores, es que desde el 18 de octubre de 2019, se ha producido una desarticulación comunicacional del modelo neoliberal en Chile. Como sostiene el Dr. César Ross, los grupos empresariales, bastante ausentes del debate polarizado de los medios, tienen un diagnóstico diferente al del Gobierno y la oposición. Están convencidos de la desigualdad (el 1% más rico es dueño del 30% del PIB), están conscientes de que los bajos salarios explican parte significativa de sus rentabilidades, reconocen que sabían esto hace mucho tiempo y han llegado al convencimiento de que este modelo, expresado en estos términos, llegó a su fin.
Esta desarticulación, como el proceso en sí, desde mi perspectiva, se había logrado evitar gracias a las política publicas reactivas (desde el presidente Frei Ruiz-Tagle hasta octubre de 2019), que lograron contener la separación total entre el signo, el significante y el significado del modelo neoliberal y los chilenos. Sin embargo, tal posibilidad de contención ha llegado a su fin, produciéndose finalmente el quiebre entre el signo (el modelo), su significado (el tipo de sociedad) y su significante (la forma de llevar adelante el modelo). Así, desde una perspectiva puramente comunicacional, estamos enfrentando una fuerte tensión en los pilares que daban sentido a la relación e interacción de las tres “S” del modelo económico.





