Artículos de Opinión

Método D’Hondt y “arrastre”.

El método D’Hondt es un sistema electoral proporcional que se utilizará para elegir a los constituyentes este próximo sábado y domingo. Han surgido algunas críticas a este sistema electoral debido a que favorecería a los partidos políticos por sobre los independientes, sin embargo esa crítica se aquilató con la reforma que permitió conformar listas o pactos electorales a los candidatos independientes.

El método D’Hondt es un sistema electoral proporcional que se utilizará para elegir a los constituyentes este próximo sábado y domingo. Han surgido algunas críticas a este sistema electoral debido a que favorecería a los partidos políticos por sobre los independientes, sin embargo esa crítica se aquilató con la reforma que permitió conformar listas o pactos electorales a los candidatos independientes. Así, se iguala la cancha de alguna manera y pueden formar conglomerados políticos con un lema común. Pero más allá de esa crítica, lo que deseo hacer en estas líneas que siguen es referirme a lo que se ha denominado el “arrastre” electoral. Por arrastre me refiero a la figura en que un candidato que obtiene muchos votos en su lista es capaz de beneficiar a candidatos que no tienen tantos votos, pero que aún así resultan electos. Este domingo, es posible que ocurran arrastres, por lo que creo necesario aclarar cómo opera en nuestro sistema electoral.

Antes de todo, es preciso prevenir que el método proporcional D’Hondt nos sugiere que formen listas ‘fuertes’, es decir, listas que conciten una gran cantidad de votos, lo que a su vez significa asociarse en torno a ideales e intereses políticos lo más transversales posibles[1]. Así las cosas, el hecho de ir en una determinada lista tendrá consecuencias a la hora de contabilizar los votos.

El sistema funciona así:

Hay 3 listas en competencia, por 5 escaños: Lista A obtiene 100 votos; la Lista B obtiene 60 votos y la Lista C obtiene 40 votos:

– El total de votos obtenidos por  cada lista se dividirá por la cantidad de cargos a elegir, es decir por 1, por 2, por 3, por 4 y por 5.

Total de votos por Lista Dividido en 1 Dividido en 2 Dividido en 3 Dividido en 4 Dividido en 5
A: 100 votos 100 50 33 25 20
B: 60 votos 60 30 20 15 12
C: 40 votos 40 20 13 10 8

 

– Los números resultantes de esta división se ordenan en orden decreciente hasta el número de cargos a elegir en cada distrito/circunscripción. En el ejemplo los 5 primeros resultados. El orden final sería:

1er Lugar  100 Votos (Lista A)

2do Lugar 60 Votos   (Lista B)

3er Lugar  50 Votos   (Lista A)

4to Lugar  40 Votos   (Lista C)

5to Lugar  33 Votos   (Lista A)

– Los candidatos o candidatas electas y sus respectivas listas serían:

La Lista A obtendría 3 cargos

La Lista B obtendría 1 cargo

La Lista C obtendría 1 cargo[2]


Entonces… ¿Cómo se genera el “arrastre”?

Como decía, las Listas en el método D’Hondt son muy importantes, y el arrastre ocurre cuando un candidato de una lista que saca una gran cantidad de votos, arrastra a otros que no han conseguido tantos votos, pero que igualmente son electos por formar parte de una lista que sacó una gran cantidad de votos. Por ejemplo:

Lista A obtiene 160 votos; Lista B obtiene 150 votos; Lista C obtiene 60 votos; Lista D obtiene 30 votos. En dicha circunscripción compiten por 4 escaños. Los votos de cada candidato de lista se reparten de la siguiente manera:

Lista Candidato 1 Candidato 2 Candidato 3 Candidato 4
A 80 60 15 5
B 140 5 4 1
C 40 15 3 2
D 25 3 1 1

 

– Luego, el total de votos obtenidos por  cada lista se dividirá por la cantidad de cargos a elegir, es decir por 1, por 2, por 3, y por 4.

Total de Votos Lista Dividido en 1 Dividido en 2 Dividido en 3 Dividido en 4
Lista A: 160 votos 160 80 53 40
Lista B: 150 votos 150 75 50 37
Lista C: 60 votos 60 30 20 15
Lista D: 30 votos 30 15 10 7

 

– Los números resultantes de esta división se ordenan en orden decreciente hasta el número de cargos a elegir en cada distrito/circunscripción. En el ejemplo los 4 primeros resultados. El orden final sería:

1er Lugar  160 Votos (Lista A)

2do Lugar 150 Votos   (Lista B)

3er Lugar  80 Votos   (Lista A)

4to Lugar  75 Votos   (Lista B)

De esta manera, la Lista A obtendría 2 cargos y la Lista B obtendría 2 cargos (marcados en negrita):

Lista Candidato 1 Candidato 2 Candidato 3 Candidato 4
A 80 60 15 5
B 140 5 4 1
C 40 15 3 2
D 25 3 1 1

 

Como vemos, en la Lista B el Candidato 1 que obtuvo 140 votos arrastra al candidato 2 que sólo obtuvo 5 votos. Y el candidato 1 de la Lista C que obtuvo 40 votos, no será electo porque su lista no tiene derecho a tener candidatos bajo el método D’Hondt. Nuevamente, cabe recordar que en el actual sistema la representación política en la Convención Constitucional es una representación de listas, es decir, de ciudadanos y ciudadanas que se agrupan en torno a intereses comunes que se pretende plasmar de una u otra manera en la redacción de la Nueva Constitución. Hoy parece posible una renovación de la política solo si prevalece, por un lado, la conciencia de lista y, por otro, la conciencia de que nuestro sistema electoral privilegia las “fuertes”[3].

Puede parecer injusto que un candidato que obtuvo más votos que otro no salga electo o electa, pero, si lo pensamos bien, puede ser una forma de sanción que se le establece por no aprovechar su liderazgo político de forma colectiva. Lo que se hace es propiciar las fuerzas colectivas porque serán estas las que podrán canalizar de mejor manera las demandas ciudadanas. En ese sentido, la izquierda al haberse fragmentado en distintas listas, cometió un yerro que podrá costar caro en relación a las expectativas que se tienen sobre la Nueva Constitución, ya que la fragmentación de un bloque y la unidad de otros, afectará directamente en los arrastres que puedan generar o no. A mayor fragmentación, menor probabilidades de lograr un triunfo como coalición.

Los sistemas electorales, además de servir como herramienta para definir las reglas de elección de representantes, tienen un objetivo adicional, que incluso demarca los parámetros que distinguen a los unos de los otros, el cual dice relación con aspectos políticos y de gobernanza. El método D’Hondt se impulsa para abandonar el sistema binominal (dos coaliciones eran las que definían la política en Chile) y permitir que nuevas fuerzas políticas entren a la escena institucional. Pero el principal incentivo que tienen esas fuerzas políticas es la unidad, ya que se privilegian los pactos fuertes con ideas comunes que logren convocar a una gran cantidad de electores. Por lo tanto, a la hora de votar por su constituyente, el elector debe prestar atención en qué lista de pacto electoral va y quiénes lo acompañan, para que así no se sorprenda si luego arrastró a quien que no quería que estuviese en la próxima Convención Constitucional.  (Santiago, 13 mayo 2021)

[1] https://www.ciperchile.cl/2021/01/02/eleccion-de-constituyentes-como-y-por-que-el-sistema-electoral-limita-los-cambios-y-premia-a-los-que-se-unen/

[2] https://www.servel.cl/nuevo-sistema-electoral-chileno-metodo-dhont-2/

[3] https://www.ciperchile.cl/2021/01/02/eleccion-de-constituyentes-como-y-por-que-el-sistema-electoral-limita-los-cambios-y-premia-a-los-que-se-unen/

 

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  1. ¿Que pasaria si el sistema fuera paritario 50% mujeres y 50% hombres y las mujeres en las dos listas mas votadas tienen una baja votacion comparada con los hombres ? seguramente se eligerian 2 hombre y dos mujeres perdiendose dos con mayores votaciones en el caso de hombre o viceversa ? o sea no seria un sistema proporcional y representativo .