Abstención y crisis política
Sufragio voluntario: ¿buena o mala apuesta para la democracia representativa?.
Efectivamente, en la actualidad –como lo hemos hecho presente en otras columnas- es evidente que en el país se advierte un manifiesto descrédito de los partidos políticos y de la clase política en particular.

El título de esta nota corresponde a una editorial publicada en Gaceta Jurídica del mes de abril de 2009, en la cual se hacía referencia a la reforma constitucional contenida en la Ley Nº 20.337 publicada en el Diario Oficial del mismo mes y año, y en virtud de la cual se consagraba el sufragio como un derecho voluntario de los ciudadanos y su inscripción automática en los registros electorales.
Para los patrocinantes de la enmienda ella originaría una mayor presencia de la ciudadanía en los comicios. En tanto, para una corriente doctrinaria, la innovación representaba un error: el sufragio es un deber cívico, una carga y un compromiso con el bien común. Por consiguiente, la obligatoriedad del sufragio tenía plena justificación.
Naturalmente, ambas tesis coincidían en la relevancia que para la democracia representativa tiene la participación ciudadana electoral.





