Opinión.
Historia de una apuesta infame en la antigua Roma: Mesalina, la emperatriz, contra Escila, la prostituta más bella, por Enrique de la Llave.
Mesalina, esposa del emperador Claudio, le propuso a la prostituta Escila, una de las mujeres más bellas del momento en Roma, una apuesta sobre quién podía tener relaciones sexuales con más hombres en una sola noche.

En las calles de la antigua Roma, donde la decadencia y el lujo convivían con las sombras de la traición, dos mujeres distintas por su origen, pero unidas por la fama, protagonizaron uno de los episodios más escandalosos de la historia imperial.
La bella Escila, una de las prostitutas más codiciadas de la ciudad, y la emperatriz Mesalina, esposa del emperador Claudio, protagonizaron una legendaria apuesta que aún resuena en las crónicas de la Roma más oscura.
Escila, joya de los bajos fondos
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