Diario Constitucional

Opinión.

«Sesenta años de gestión comunitaria y cooperativa del agua potable rural: preservando un modelo frente a los retos del siglo XXI”, por Fabián Andrés Barría González.

La historia del agua potable rural en Chile refleja un modelo de gestión comunitaria que, desde el siglo XX, ha garantizado acceso esencial en zonas rurales. Este modelo, consolidado mediante la participación estatal, cooperativa y comunitaria, enfrenta hoy desafíos como la crisis hídrica, exigencias regulatorias y el relevo de sus dirigencias. Proteger y fortalecer esta tradición es fundamental para asegurar el derecho humano al agua.

Por Fabián Andrés Barría González·23 de noviembre de 2024·7 min de lectura
Imagen: muniancud.cl
Referencial

La historia del agua potable rural en Chile está profundamente vinculada a las dinámicas de desarrollo del país y a las demandas sociales por mejores condiciones de vida, particularmente de los sectores populares y rurales a lo largo del siglo XX. Las necesidades de las clases trabajadoras, acentuadas por los procesos de urbanización y las desigualdades socioeconómicas, llevaron al Estado a reconocer la urgencia de intervenir en áreas fundamentales como la salud pública, la vivienda y el acceso a recursos esenciales como el agua potable.

En 1952, la creación del Servicio Nacional de Salud (SNS) [1] constituyó una respuesta clave a estas demandas, enmarcadas en los principios de la seguridad social. Este organismo surgió en un contexto caracterizado por tasas alarmantes de mortalidad infantil y la prevalencia de enfermedades como el tifus y la disentería, que afectaban principalmente a los sectores más vulnerables. El SNS adoptó un enfoque integral, incorporando el saneamiento básico y la provisión de agua potable como elementos centrales de su política de salud pública, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida en el país.

En 1961, se aprobó el Programa Nacional de Desarrollo Económico 1961-1970 de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), un instrumento estatal destinado a promover el desarrollo y la modernización durante esa década. Este programa proyectó una inversión de 152 millones de escudos en la instalación y ampliación de servicios de agua potable entre 1961 y 1970, aunque limitándose a localidades urbanas o poblaciones con más de 1.000 habitantes, excluyendo de facto al ámbito rural, donde solo el 1% de la población contaba con sistemas públicos de agua. Este déficit, consistente con altos índices de morbilidad asociados al consumo de agua contaminada, llevó al SNS a asumir la responsabilidad de diseñar y ejecutar proyectos para localidades rurales.

Constitucional AI: El fallo, a la vista. Prueba gratis.

Te puede interesar

Constitucional AI: La IA que cita. Tribunal, rol, fecha, enlace. Prueba gratis.