Acceso universitario femenino
A casi 150 años del “Decreto Amunátegui”.
El referido decreto permitió a las mujeres cursar estudios universitarios, pudiendo rendir exámenes válidos para obtener títulos profesionales, con la condición de que ellas se sometieran a las mismas disposiciones a las que estaban sujetos los hombres. Gracias a esto, las mujeres empezaron a rendir los exámenes de ingreso y comenzaron a estudiar las mismas carreras universitarias que los hombres.

El 6 de febrero de 1877 se firmó en Viña del Mar el denominado “Decreto Amunátegui”, signado con el N°547 del Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública y que lleva la rúbrica del Presidente de la República Aníbal Pinto y del ministro del ramo, Miguel Luis Amunátegui.
El referido decreto permitió a las mujeres cursar estudios universitarios, pudiendo rendir exámenes válidos para obtener títulos profesionales, con la condición de que ellas se sometieran a las mismas disposiciones a las que estaban sujetos los hombres. Gracias a esto, las mujeres empezaron a rendir los exámenes de ingreso y comenzaron a estudiar las mismas carreras universitarias que los hombres.
Muchas de ellas lograron reconocimiento internacional, como es el caso de Eloísa Díaz (1866-1950), quien fue la primera mujer en Chile y Latinoamérica en titularse de médico en 1887, o la doctora Ernestina Pérez Barahona (1865-1951), quien fue la segunda.




