Amnistía y reconciliación nacional
Decisión política de altura.
¡Ya han transcurrido cincuenta años! Es preciso cerrar el capítulo de las recriminaciones por hechos del pasado. Si se sigue hurgando en las heridas se estará atentando contra una sana convivencia y, consecuentemente, contra el crecimiento de nuestra patria. Una amnistía consensuada traería la paz.

En la vida de los Estados ocurren situaciones de gran convulsión social, caos, anarquía y violencia irracional, en las que se hace necesario prescindir de la aplicación integral de la legislación penal a fin de propender al bien común mediante la pacificación de los espíritus. No es prudente, en tales situaciones, buscar la justicia aunque perezca el mundo.
¡Ya han transcurrido cincuenta años! Es preciso cerrar el capítulo de las recriminaciones por hechos del pasado. Si se sigue hurgando en las heridas se estará atentando contra una sana convivencia y, consecuentemente, contra el crecimiento de nuestra patria. Una amnistía consensuada traería la paz.
Lamentablemente, hay en nuestra sociedad sectores para quienes el odio es más fuerte y que se oponen, por principio, a una solución política. Un fenómeno político requiere de soluciones también políticas. Es función de los líderes políticos sentar las bases para una adecuada solución a este problema.
Comentarios (1)
Humberto Julio Absolutamente de acuerdo, la reciente conmemoración de los 50 años ha puesto en evidencia la ausencia de voluntad para decisiones de altura.




