Justicia transicional selectiva
El boomerang de la pseudo “justicia transicional”.
El viejo y obsoleto proceso penal de 1906 ha sido utilizado casi en su totalidad para encarcelar a militares. No hay juicios contra terroristas de izquierda, y las pocas solicitudes de extradición, han sido rechazadas, porque sus crímenes -a los ojos de nuestros ministros de fuero- no constituyen delitos de lesa humanidad, por lo que se encontrarían prescritos.

Parece increíble que, transcurridos 35 años desde el retorno a la democracia, levantar el secreto del Informe Valech, materializar y ampliar el Plan Nacional de Búsqueda de detenidos desaparecidos, cerrar el penal de Punta Peuco y trasladar a sus internos a cárceles comunes, o construir una cárcel de alta seguridad para cientos de nuevos condenados por causas de DDHH, por señalar sólo algunos ejemplos, sean temas políticos de este año 2024.
Hagamos algo de historia: la necesidad de un “continuismo jurídico” -previamente negociado por las fuerzas políticas- hizo posible un proceso de transición democrática en nuestro país, entre otras cosas, posibilitando el plebiscito del año 1988 y la aprobación de las reformas constitucionales de Pinochet. Ello permitió el traspaso pacífico del poder desde el General a Patricio Aylwin el año 1990.
Sin embargo, todo este proceso descansaba bajo una suposición implícita: que el DL 2.191-1978, de Amnistía, sancionado por el Gobierno Militar, sería respetado. Este acatamiento, no era algo baladí (basta ver la experiencia de la España post franquista). Acatar la amnistía, según el profesor de Harvard Samuel P. Huntington (1991) -un experto mundial en la dialéctica histórica de los poderes civiles y militares-, es un requisito fundamental para lograr la reconciliación sobre la cual se sustente la democracia nueva, dejando atrás las divisiones.
Comentarios (4)
Carlos Souper Felicitaciones. Excelente análisis y resumen de la desvergonzada conducta de jueces y ministros poder judicial, y esto que están cuestionados por procedimientos internos poco éticos. Así y todo hoy un resbaloso senador pedía estado de sitio para RM, por temas policiales, pero no aceptan estado de sitio en comunas Bio Bio y Araucania donde grupos insurgentes disputan el control territorial al Estado de Chile. El peor segmento político. judicial y de liderazgos en la historia de Chile. De lo peor
Pablo mattatall lankin Muy buen artículo, claro y estremecedor. Cabe agregar que resulta incomprensible la actitud del grupo dedicado a comer cabritas y entregar poderes y facultades al extremismo de izquierda bajo el paraguas de negociación, consenso
Mario Mateluna Estando completamente de acuerdo con Carla Fernández, lamento que no haya profundizado más en la «Industria de las DD.HH.», que es una de las bases fundamentales en la que sustentan la persecución a los Militares del 73. Las miles de personas que se han y están beneficiando con las jugosas indemnizaciones que tan fácilmente se obtienen en las llamadas «Causas por DD.HH.», comenzando por los abogados que se llevan entre el 30% y 40% de esos dineros, hace imposible que se quiera perder esta «mina de oro». Ya no son procesos por desapariciones o muertes, ahora son por apremios ilegítimos, detenciones ilegales, tormentos o torturas. Esto multiplica al infinito la posibilidad de que se continúen abriendo causas de este tipo. Y como llegará un momento en que los eventuales autores de estos delitos ya no estén vivos, ¿se continuará con los descendientes de éstos?. No me extrañaría que la perversa Industria de los DD.HH. encuentre la fórmula para conseguir algo así.
Jorge Eduardo Montero Mujica Un gran aporte y un llamado a la cordura jurídica de los chilenos para abandonar la irracionalidad de un propósito político espurio de mera venganza que es, principalmente, acicateada por el partido comunista, principal motor de la división de chilenos y permitida por la cobardía moral de jueces, amantes del icono impuesto de lo políticamente correcto. Contrariamente, a lo ocurrido en la guerra fratricida de 1891, con más de 10.000 muertos, no podrá existir reconciliación en muchos decenios (llevamos cinco), porque hoy se continua fraguando las divisiones del mañana. No es casualidad que exista una fuerte corriente ciudadana que percibe que el partido comunista debe ser proscrito legalmente porque sus fines no son democráticos y ello es parte -abierta u ocultamente- de todas sus acciones.




