Formalización en justicia penal
El formalizado equivocado.
En este mundo al revés que parece ser hoy nuestro querido Chile, el poder judicial lleva la delantera. Para muestra otros dos botones.

Si yo, estimado lector, fuera una persona que no pone mucha atención a las noticias que acaparan titulares y comentarios, podría suponer que se está formalizando al General Yáñez por omisión respecto a su deber de hacer todo lo necesario por imponer el orden y garantizar nuestra seguridad.
Pero no, se le está formalizando justamente por omitir el debido resguardo de la integridad física y mental de aquellos que, en mayor o menor medida, violentaron el orden y causaron daños, aun no reparados, de la más variada índole.
Arriesgando parecer “políticamente incorrecto”, diré que, más allá de la tristemente famosa “primera línea” y los vándalos y saqueadores de ocasión, los imprudentes “que pasaban por ahí o salieron a curiosear”, también contribuyeron decisivamente a entorpecer la imposición del orden, confundiendo y dispersando a las fuerzas armadas y de orden, que debieron salir a las calles a impedir que la anarquía terminara por arrasar con todo lo que valoramos.




