Censura a la obra clásica
La belleza ofende
Estamos, lamentablemente, frente a una sociedad que juzga el arte desde una visión simplista, lo que da cuenta de una anestesiada percepción estética, que prefiere reducir el arte a un mero “entretenimiento”.

En relación a la polémica acontecida en Florida, EEUU, donde una directora de escuela fue forzada a renunciar por mostrar a sus estudiantes una fotografía del David de Miguel Ángel, que algunos padres tildaron de “pornográfica” e “inapropiada”, me parece un síntoma propio de la alicaída concepción acerca de lo bello que evidenciamos hoy.
Este hecho no es novedad, ya que diversos autores, con el correr del tiempo, han venido denunciando cómo nuestra sensibilidad estética ha sido profanada. En efecto, estamos, lamentablemente, frente a una sociedad que juzga el arte desde una visión simplista, lo que da cuenta de una anestesiada percepción estética, que prefiere reducir el arte a un mero “entretenimiento”.
A propósito de esto, es interesante que el filósofo británico Roger Scruton señalaba que la belleza puede encantarnos, pero también ofendernos, pues nos afecta, inevitablemente, por medio de un sinfín de formas distintas, ya que el arte tiene un lenguaje propio con el cual se expresa, lo que resulta ininteligible para algunos, porque se requiere de una disposición contemplativa depurada de prejuicios.
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Comentarios (2)
Sandra Me parece una profunda reflexión.
Cristel Quiroz Muy buena reflexión, gracias por compartirla con nosotros.




