Inhabilitación de autoridad electa
Ñiquén: ¿Un precedente peligroso para la democracia chilena?
Lo que preocupa no es solo la posible politización de este fallo, sino el precedente que sienta. En otras comunas del país, alcaldes han asumido sus cargos a pesar de enfrentar medidas cautelares por delitos graves, sin que esto les haya impedido ejercer su mandato.

Quisiera llamar la atención sobre un caso que, aunque local, tiene profundas implicancias para la democracia y el respeto a la voluntad popular en Chile. Me refiero a la inhabilitación de Ariel Miranda Vallejos, alcalde electo de Ñiquén, quien fue impedido de asumir su cargo por una resolución del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) en un proceso que, a juicio de muchos, está plagado de irregularidades y cuestionamientos.
Ariel Miranda fue elegido en octubre de 2024 por la mayoría de los habitantes de Ñiquén en un proceso electoral transparente. Sin embargo, el Tricel, en el marco del caso Rol N.º 863-2024, emitió una orden de no innovar el pasado 2 de diciembre, apenas cuatro días antes de que asumiera su cargo, dejando a la comuna sin su autoridad legítima.
Los argumentos para esta inhabilitación se basaron en un decreto de destitución administrativa y una supuesta inhabilidad por litigio laboral. Sin embargo, el decreto que el Tricel utilizó como base estaba suspendido por una medida cautelar desde el 18 de noviembre de 2024 y no había sido notificado oficialmente, requisito fundamental para que tuviera efectos legales.




