Coronavirus.
Parlamento Europeo plantea medidas para protegerse del cibercrimen.
Los delitos informáticos se ha disparado desde el comienzo de la pandemia de COVID-19.

Con la introducción de medidas para limitar la propagación del coronavirus, pasamos más tiempo en casa y en internet, lo que combinado con la ansiedad que puede provocar el confinamiento y la preocupación por la crisis puede ser aprovechado por los ciberdelincuentes.
Las prácticas fraudulentas como la suplantación de identidad, el conocido como “phishing”, intentan hacerse con los datos privados del usuario para acceder a cuentas bancarias, contraseñas o datos de la tarjeta de crédito, por lo que hay que extremar las precauciones.
Los Métodos más comunes de ciberataques son, por ejemplo, enlaces que llevan a páginas web con “programas malignos” (malware), noticias sobre tratamientos milagrosos, mapas falsos sobre la propagación del virus, solicitudes de donaciones o correos electrónicos falsos de organizaciones de atención médica. También los delincuentes informáticos envían mensajes falsos o llamadas que fingen ser de compañías como Microsoft, Google Drive, e intentan hacerse con el nombre y la contraseña del usuario a cambio de algún servicio o "ayuda" o bajo la amenaza de bloqueo de su cuenta, además de imitar a servicios de entregas de correo o encomiendas.




