
España.
No se puede inferir que una persona haya auxiliado a otra a cometer suicidio por el solo hecho de figurar como beneficiario de su seguro de vida.
No es suficiente que el acusado haya hablado de suicidio con la víctima, ni que haya acudido raudamente a cobrar el seguro, para acreditar su participación en el hecho.
25 de julio de 2022