
Tribunal Supremo de España.
La agravante aplicada solo precisa poner en peligro la vida o la salud, y tratándose de la salud no exige que sea más o menos grave el peligro que potencialmente tenga la aptitud para concretar ese riesgo.
El medicamento Lorazepam, utilizado para tratar la ansiedad, produce como efectos secundarios somnolencia, disminución de reflejos y coordinación, y entre cuyos efectos adversos, sobre todo en niños, se halla la insuficiencia respiratoria leve o moderada, amnesia retrógrada, reacciones psiquiátricas (depresión, confusión), lo que explica que "a causa de la previa ingesta involuntaria del Lorazepam, los menores cayeron en un profundo sueño".
06 de diciembre de 2023