
IA y derechos fundamentales
Los nuevos señores de la red. El problema de la inteligencia artificial no es que se equivoque. Es que nadie responde cuando lo hace
La inteligencia artificial ofrece avances científicos de enorme valor, pero su expansión en ámbitos como la seguridad, el crédito, la migración y la defensa plantea riesgos cuando las decisiones automatizadas operan sin transparencia, auditoría ni mecanismos efectivos de impugnación. El autor advierte sobre los sesgos algorítmicos, la concentración del poder tecnológico y la sustitución de la deliberación humana, y propone establecer controles que aseguren explicabilidad, responsabilidad e intervención humana cuando estén comprometidos derechos fundamentales.
16 de septiembre de 2026

