David contra Goliat.
Historia de cómo un joven abogado le ganó un caso a un gran despacho a propósito de la marca Kinder.
El periodista español Carlos Berbell cuenta el caso del joven abogado Víctor López que le ganó al despacho de abogados Cuatrecasas, el número dos de las firmas legales españolas, y su cliente la empresa italiana Ferrero S.A.

En una columna publicada recientemente, el periodista español Carlos Berbell cuenta el caso del joven abogado Víctor López, 28 años, sevillano que le ganó al despacho de abogados Cuatrecasas, el número dos de las firmas legales españolas, y su cliente la empresa italiana Ferrero S.A., que produce los deliciosos bombones Ferrero Rocher y los Kinder Sorpresa, los huevos de chocolate con sorpresa dentro, que les encantan a los niños de todas las edades.
El joven abogado, cuenta Berbell, tenía como cliente a una pequeña “start up” (compañía incipiente o emergente, en traducción libre española), Applications for Companies, S.L., propiedad de dos sevillanas, dueñas de una guardería, que habían desarrollado una aplicación para móviles y para tabletas llamada “Kinder Close“. Un término que podría traducirse como “Niños cercanos” (kínder, palabra alemana para niños, y close, cercano o próximo, en este caso, en inglés).
Cabe señalar, explica, que la aplicación es una agenda infantil electrónica que venía a sustituir a la que existía en papel y que, todos los días, se llevaban los niños a casa, desde las guarderías, para que los padres estuvieran al tanto de toda la información que generaban sus pequeños.




