Derechos Humanos.
Amnistía Internacional se pronuncia sobre las tácticas peligrosas e ilegales que despliega el Gobierno de Honduras para silenciar a la población.
Las personas defensoras de derechos humanos están particularmente expuestas a la violencia, siendo Honduras uno de los países más peligrosos de América Latina para los defensores de los derechos humanos.

Amnistía Internacional señala que el Gobierno hondureño está desplegando tácticas peligrosas e ilegales para silenciar las voces de disenso en el contexto de una de las peores crisis políticas que ha atravesado el país en una década, entre otras, evitando que abogados o activistas de derechos humanos visiten a manifestantes detenidos.
Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional, sostiene que “la evidencia demuestra que no hay espacio para que las personas expresen sus opiniones en Honduras. Cuando lo hacen, enfrentan toda la fuerza del aparato represivo del Gobierno”.
A su juicio “detener todo el uso ilegítimo o excesivo de la fuerza de policías y militares contra las personas que protestan, acabar con las detenciones arbitrarias e investigar todos los casos de violaciones de derechos humanos sería una buena forma de comenzar a abordar los graves hechos que hemos documentado en días recientes”.




