República de Irlanda.
Demanda por difamación entablada contra Conor McGregor por llamar “rata” a un ex socio a través de Twitter, es desestimada.
Es mucho más probable que un hipotético lector razonable vea los tuits como parte de una diatriba de un luchador de MMA que "habla basura". Como parece, el término "rata" es simplemente uno de una serie de términos peyorativos aplicados al demandante. De hecho, no es necesariamente ni siquiera el más insultante. Usada aisladamente, la palabra no es más que un término de abuso vulgar.

El Tribunal Superior de Irlanda desestimó la demanda deducida contra Conor McGregor, por insultar en redes sociales a su ex amigo y también afamado luchador, Artem Lobov. El demandante no cumplió los requisitos que el estándar legal establece para acreditar una difamación.
Mcgregor, una estrella de las artes marciales mixtas (MMA), insultó a través de Twitter a Lobov, a causa de una disputa contractual de larga data. Publicó “tuits” en los que utiliza repetidamente el término “rata” (en alusión a una supuesta “traición”). Además, en este sentido realizó juegos de palabras con el nombre de Lobov, refiriéndose a él como “Rartem”.
Por este motivo, el afectado dedujo una demanda en contra de McGregor, en virtud de la Ley de Difamación (2009), que permite a los tribunales prohibir las publicaciones hechas en medios de comunicación masivos que sean consideradas injuriosas. En la especie, esta norma establece lo siguiente: “El Tribunal Superior, o cuando se haya entablado una acción por difamación, el tribunal ante el cual se presentó, podrá, previa solicitud del demandante, dictar una orden que prohíba la publicación o la publicación posterior de la declaración respecto de la cual se presentó la solicitud”.
Temas
Te puede interesar

Crisis humanitaria.
TEDH dicta medidas cautelares en favor de Nagorno Karabaj y solicita a Azerbaiyán el cese parcial del bloqueo sobre esta región.

Tribunal de la Haya.
Joven que publicó mensajes en Telegram por amenazar al Primer Ministro de los Países Bajos, Mark Rutte, es condenado a prisión por incitar a cometer delito terrorista.

Recurso de casación rechazado.
En el delito de violación de morada el sujeto activo debe actuar contra la voluntad del morador o del que tiene derecho a excluir, voluntad que puede ser expresa, tácita y hasta presunta.

