Derecho a la igualdad y no discriminación.
Escuelas de formación policial deben implementar protocolos con perspectiva de género para prevenir situaciones de maltrato, resuelve Corte Constitucional de Colombia.
Se debe destacar la importancia de que las instituciones educativas adopten una perspectiva de género en los trámites administrativos que adelanten, especialmente aquellos relacionados con la permanencia de las mujeres en la educación. Resulta especialmente importante asumir esta perspectiva en las instituciones educativas policiales, en la medida en que el asunto estudiado da cuenta de la reproducción de estereotipos de género.

La Corte Constitucional de Colombia acogió la acción tutela deducida por una mujer que sufrió bullying durante su permanencia en una escuela de formación policial. Amparó los derechos a la educación, al debido proceso y a la igualdad de la accionante, y ordenó a las autoridades implementar un protocolo con perspectiva de género que ayude a prevenir situaciones de maltrato y discriminación en estos contextos.
Durante el ciclo formativo, la mujer denunció haber sido víctima de burlas, humillaciones públicas, y maltratos tanto verbales como físicos. Además, señaló que tanto compañeros como superiores difundieron rumores sobre una supuesta relación amorosa con un superior, lo que agravó aún más la situación. El ambiente hostil y las presiones que soportó la llevaron a solicitar su retiro de la institución.
Posteriormente, la estudiante decidió retractarse de su solicitud de retiro y, sin embargo, la escuela rechazó su desistimiento, pese a que en la decisión participaron personas que ella había acusado de acoso. Por ello accionó vía amparo, recurso que fue rechazado en segunda instancia. El Tribunal estimó que la vía elegida era improcedente, pues el proceso administrativo aún seguía abierto. Tras esta decisión el asunto fue conocido en sede constitucional.




