Derecho de acceso a la justicia
Acceso a la Justicia: conceptualización y evolución en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Justicia.
Considerado el derecho de acceso a la justicia como una norma imperativa del derecho internacional, no podemos perder de vista, en la construcción que podamos realizar de este concepto, a nivel doméstico, que es un derecho humano.
Me interesa en esta columna y en otras que vendrán, referirme al derecho de acceso a la justicia[1], específicamente a su origen, evolución y consagración en el derecho internacional de los derechos humanos, desde la elaboración jurisprudencial que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha realizado sobre este derecho -acceso a la justicia-, y su recepción en nuestro ordenamiento jurídico.
En virtud de la característica de las publicaciones que hacemos en esta tribuna me abocaré, en mayor medida, con metodología descriptiva a las sentencias de la CIDH, con las cuales se comienza a elaborar el derecho de acceso a la justicia, llenarlo de contenido e incorporarlo como una norma del ius cogens.
Generalmente, cuando se habla de acceso a la justicia se indica que éste es un derecho humano y que impone a los Estados la obligación de otorgar recursos adecuados para que todas las personas puedan, por igual, resguardar y/o garantizar sus derechos. Sin embargo, se echa en falta más disquisición sobre el origen, evolución, y fundamentos de las obligaciones que impone este derecho, labor que ha quedado, de manera casi exclusiva, en manos del Sistema Interamericano de los Derechos Humano, especialmente en la CIDH, y en el trabajo que ha realizado durante años el ex juez señor Antônio Augusto Cançado Trindade, a quién le debemos mucho en la elaboración, reconocimiento, y promoción de este derecho.



