Incorporación de tratados
Armonizar la Constitución con las obligaciones internacionales.
No es asunto del derecho internacional la forma en la que se incorpora a los diversos derechos nacionales, y menos aún la jerarquía que en el entramado normativo interno ocupa.
Como ya lo hemos mencionado anteriormente, entre los temas que la Constitución debe tratar, está el Derecho Internacional. Avanzando que está la discusión entre los diversos actores involucrados, sea desde el mundo de la política, la sociedad civil, centros de investigación, universidades, etc. es bueno ir planteando aspectos que requieren mejor regulación. Esperamos que en esta discusión se incorporen todos los grupos interesados, sea para introducir importantes reformas o un simple y tímido aggiornamento, lo importante es no dejar pasar la oportunidad para abordar el tema constitucional que vino para quedarse por mucho rato.
Desde el derecho internacional, podemos mencionar múltiples tópicos: competencia para conducción de relaciones internacionales, definición de temas estratégicos regionales, atribución de competencias a instancias internacionales, etc. Y es un largo etc.
Sin embargo aparece conveniente a prima facie, señalar lo necesario que se presenta en el desarrollo actual de nuestro país, que el derecho internacional y sus implicancias, sea un tema tratado en la Constitución con un capítulo especial. Así como los diversos órganos del aparato estatal por ejemplo se tratan en capítulos separados, el derecho internacional también debiera serlo. Estamos hablando de un sistema de normas jurídicas generadas por consentimiento del estado, y que ingresan a nuestro ordenamiento, que de no ser aplicadas debidamente generan responsabilidad internacional. Su gestación y los efectos de su no observancia son de tal magnitud relevantes para el estado, que deben ser tratados en un acápite separado, que nos muestre en todo su esplendor, la real vinculación de Chile con el derecho internacional, sea esta vinculación de la dimensión que sea. Pero es necesario a estas alturas, que esa relación se transparente, y el estado y todos nosotros asumamos una postura frente a la internacionalización de nuestros asuntos.





