Colectivos digitales y derechos
Redes sociales como agrupación y sus exigencias constitucionales.
Se trata de un asunto que ha de ser deteminado en la casuística, pero que ya no es posible ignorar del todo o considerar de plano irrelevante.
Subrayar la importancia que han cobrado las redes sociales en la dinámica de un sociedad digital y su influencia en los nuevos desafíos que enfrenta el Derecho en su constante desarrollo pareciera ser un ejercicio estéril y reiterativo, pero lo cierto es que el vertiginoso ritmo de la tecnología no deja de sorprendernos con nuevas y muy variadas interrogantes. Facebook, WhatsApp, Twitter, YouTube e Instagram, por solo mencionar aquellas redes sociales que gozan de mayor popularidad, al ser hoy los medios digitales a través de los cuales la población interactúa y se congrega exigen a diario replantearse los límites de la convivencia para adaptar el marco normativo y alcanzar también a brindar protección a las personas que en ellos se vinculan.
Una reciente acción presentada ante la I. Corte de Apelaciones de Rancagua en sede de protección (Rol 120-2019) ha llamado la atención tanto por su festiva redacción como por lo insólito de la pretensión: solicitar la reincorporación de ciertos abogados a un grupo de Facebook. Como era de esperarse, el tribunal rechazó la acción incoada sin mayor trámite, declarando su inadmisibilidad en razón de que los hechos “no constituyen vulneracio?n a las garanti?as constitucionales” (en aplicación del artículo 2º del Auto Acordado sobre Tramitación y Fallo del Recurso de Protección, el que dispone que se deben mencionar hechos de tal carácter para declarar admisible el recurso, al modo de un necesario filtro de alegaciones sin fundamento fáctico o mal formuladas). Y si bien resta aún esperar el fallo de la Corte Suprema para conocer el desenlace jurídico (puesto que los recurrentes dedujeron apelación subsidiaria), todo hace sospechar que no variará el criterio.
No obstante, el caso en comento ofrece una excelente oportunidad para reflexionar en torno a la alegación de fondo de los recurrentes, desde un prisma constitucional: ¿han sido afectados sus derechos fundamentales? Si así lo fuera, ¿cuáles? En mi opinión, todo depende del carácter que se le otorgue a las redes sociales.



