Reforma y reconciliación nacional
Un nuevo contrato social en Chile no debe ser una herramienta de venganza, sino un instrumento de conciliación nacional
Los problemas constitucionales no son problemas de derecho sino de poder.

Están claras las exigencias que el chileno demanda en las calles, éstas eran medibles y perceptibles desde hace unos años si se toma en cuenta que a diario y por años tanto en las esferas familiares, personales, laborales, deportivas, profesionales, medios de comunicación entre otros; el chileno ha hecho saber su inconformidad con las políticas públicas en las que ha manifestado se encuentran injustamente en una posición desventajosa; la falta de respuestas favorables no se canalizaban y sus inconformidades se acrecentaban hasta que hubo el estallido social.
Entre las consignas de las personas que se encuentran hoy en las calles resaltan, la inconformidad con el salario mínimo que apenas alcanza para cubrir las necesidades básicas, las injustas pensiones, los aumentos en los servicios públicos, los cobros abusivos por el uso de las autopistas concesionadas a través del dispositivo TAG que en muchos casos por el sólo hecho de entrar y salir (literalmente) por las autopistas concesionadas se genera un pago, pagar por estacionarse en la vía pública, las deficiencias en el sistema de salud pública y, el reclamo al acceso a la educación universal y gratuita.
Actores políticos. Los representantes de los partidos políticos y funcionarios públicos adversos al gobierno de turno avalan las protestas y responsabilizan al presidente Piñera de ser el responsable del descontento social, atribuyéndole todas las políticas cuestionadas aun cuando muchas de ellas fueron impulsadas por otros mandatarios.
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Comentarios (1)
Roberto Gutierrez Barria Excelente aporte para quienes serán constituyentes……se requiere mucha convicción de Chile Vamos …. para contrarrestar la vocación de la Izquierda de desnaturalizar la carta de navegación…





