Opinión.
Acerca de los datos personales que circulan en Internet y sus consecuencias.
Se concluye en que la única posibilidad de una cierta garantía de control sería que el usuario cifrara los datos con técnicas de cifrado seguro.

En una columna publicada recientemente, la periodista española Yolanda Rodríguez, cita a Mónica Vilasau, profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC), quien señala que son pocas las personas que leen las condiciones de uso que imponen las redes sociales para poder tener acceso al servicio, por ser textos largos y pesados o porque utilizamos dispositivos que no permiten su lectura fácil.
La autora explica que las redes hacen que de forma consciente o menos consciente vayamos proporcionando datos personales como lo que nos interesa o dónde nos encontramos.
La experta enfatiza que una cosa es que saquemos una foto y como autor tengamos derecho a subirla, pero otra cosa es que esto no implica que la persona que aparece en la foto haya consentido que la publiquemos en la red. Es decir, continúa, lo que hacemos es una cesión implícita, una especie de licencias en perjuicio de que los derechos morales, la propiedad intelectual, sigan siendo del autor.




