Reforma constitucional
Asamblea Constituyente colombiana: un exitoso ejemplo participación ciudadana
Los instrumentos de reforma constitucional establecidos en el Capítulo XV de la Carta de Derechos chilena poseen un carácter limitado, ya que circunscriben cualquier iniciativa al Presidente de la República o a los miembros del Poder Legislativo.

Con el reconocimiento en la necesidad de redactar una nueva Constitución por parte del Ejecutivo, actualmente el centro del debate gira en torno al mecanismo adecuado para efectivizar esa pretensión.
Los instrumentos de reforma constitucional establecidos en el Capítulo XV de la Carta de Derechos chilena poseen un carácter limitado, ya que circunscriben cualquier iniciativa al Presidente de la República o a los miembros del Poder Legislativo. Esta posibilidad de cambio constitucional se hace más difícil de alcanzar, teniendo en cuenta los amplios quórums exigidos en este sentido.
Al fragor de los acontecimientos, y frente al descrédito de todos los actores políticos, la experiencia internacional demuestra que es posible redactar un nuevo texto constitucional en democracia, de manera participativa y dando garantías a todos los sectores de ser debidamente incluidos, a partir de la configuración de asambleas constituyentes. De hecho, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, entre 1974 y 2015 se han llevado a cabo 25 asambleas constituyentes a nivel global.




