
Estado de excepción seguridad
Una excepción sin excepcionalidad
La opinión cuestiona que un fenómeno definido por el propio Ejecutivo como estructural, persistente y progresivo sea enfrentado mediante un nuevo estado de excepción constitucional. Advierte que permitir restricciones a derechos fundamentales por hasta ocho meses antes de exigir una nueva autorización del Congreso puede desdibujar la frontera entre la excepcionalidad y el ejercicio ordinario del poder, cuando la respuesta principal frente al crimen organizado debiera descansar en instituciones permanentes y controles democráticos robustos.
24 de agosto de 2026








