Polémica por narcocultura en viña
El festival de Viña y la narcocultura.
Los muy desacertados argumentos de la Organización del Festival nos permiten afirmar la validez de la censura y la discriminación cuando tienen como fundamento proteger y preservar bienes superiores de la sociedad, como el respeto a las creencias religiosas de sus integrantes; la dignidad y la honra de las personas; o, como en este caso, no dar paso en nuestro medio a la difusión de la narcocultura y extensión del crimen organizado que nos terminará destruyendo como sucede en México, Ecuador y otros países latinoamericanos.

A pesar de la polémica y el rechazo generalizado que ha levantado la participación en la noche de cierre del “Festival de Viña del Mar” del joven artista mexicano, apologista y promotor de la narcocultura y el consumo de drogas, cuyo nombre artístico es *Peso Pluma,*los organizadores del Festival han señalado que no suspenderán su participación. El argumento esgrimido es “que no incurrirán en ningún tipo de censura ni discriminación” agregando que “celebran la diversidad de todos los artistas que pisan este destacado escenario”, para concluir que “La música es universal y describe diferentes realidades”.
Los muy desacertados argumentos de la Organización del Festival nos permiten afirmar la validez de la censura y la discriminación cuando tienen como fundamento proteger y preservar bienes superiores de la sociedad, como el respeto a las creencias religiosas de sus integrantes; la dignidad y la honra de las personas; o, como en este caso, no dar paso en nuestro medio a la difusión de la narcocultura y extensión del crimen organizado que nos terminará destruyendo como sucede en México, Ecuador y otros países latinoamericanos.
En efecto, los ciudadanos tenemos el derecho a exigir que toda expresión perjudicial para la sociedad y sus integrantes – según lo indique la razón y/o los principios fundamentales en los que se sustenta el orden social – sea impedida de manifestarse. Sostener lo contrario, es una muy errada inteligencia de la vida en sociedad que no es capaz de entender que hay valores superiores que deben preservarse y priman sobre aquello de la no censura, no discriminación, o lo otro de la diversidad. En otras palabras, que dichos preceptos desde su perspectiva negativa de no aplicarse (no censurar, no discriminar) no son válidos en sí mismos y que su aplicación en concreto (censurar, discriminar) queda validada cuando se funda en la protección de los derechos individuales, la libertad de las personas o la preservación del bien común, como resulta en el caso en comento.
Comentarios (2)
Gregorio Paredes a pesar de no sentirme atraído por la narcocultura , entiendo esta manifestación como plausible, todos tenemos gustos diferentes , es así la vida nomás
Humberto Julio Concuerdo con el planteamiento de Francisco Bartolucci. No soy fan del festival y nunca lo he sido, tampoco sabía de la existencia de este cantante y creo que la mejor forma de manifestar mi rechazo es simplemente continuar privándome de este «espectáculo».




