Memoria del estallido social
Haciéndose el leso ¿O haciéndose el vivo?
Yo estoy plenamente de acuerdo en que la búsqueda de soluciones para disminuir las desigualdades a niveles razonables debiera ser permanente preocupación del sistema político, sin esperar a contar con un nuevo texto constitucional que probablemente tampoco las solucione por si solo, pero eso no debiera significar que respecto al vandalismo se asuma que basta con declarar que no habría sido la principal expresión de indignación ciudadana.

Leo la columna de opinión de un respetado colaborador semanal de El Mercurio, donde, bajo el título “Octubre”, reprocha a quienes pudieran “conservar memoria sólo del vandalismo de hace cuatro años, haciéndonos otra vez los lesos respecto de desigualdades y abusos.”
Como yo podría ser considerado en esa categoría, he resuelto salirle al paso.
Previamente él deja constancia de la imposibilidad de concordar en las interpretaciones de lo acaecido hace 50 años, así como respecto al comúnmente llamado “estallido social”.




