Control migratorio y seguridad
Inmigración: la verdad al desnudo.
Si bien es cierto, hay muchos inmigrantes que están legalmente radicados y con su trabajo son un aporte para el país, no es menos cierto que la política de inmigración abierta y sin control impulsada por los gobiernos y sectores de las distintas izquierdas y la pasividad e incomprensión de la gravedad del problema del resto de la dirigencia política ha convertido al fenómeno migratorio en uno de los más graves problemas que hoy enfrenta nuestro país.

El asesinato de dos agricultores chilenos en la Región de O´Higgins en manos de cuatro inmigrantes ilegales de nacionalidad venezolana ha causado la aflicción de sus familias, el exasperado rechazo de la comunidad nacional y nos interpela en la necesidad de hablar de este tema con la verdad desnuda.
Nuestro país se encuentra invadido por una inmigración extranjera desatada y sin control, permitida, alentada o derechamente programada – como ocurrió en el segundo gobierno de la expresidenta Bachelet – bajo la premisa que la “inmigración es un derecho” y nuestro país debe abrir sus fronteras para recibir sin condiciones ni control alguno a todos los extranjeros que quieran ingresar – como por lo demás en el hecho está ocurriendo – debiendo luego acogerlos y entregarles todo tipo de beneficios económicos, sociales, de orden cultural e incluso rápidamente incorporarlos a los registros electorales para que puedan sufragar. Grupos ya organizados se aprestan a “exigir” estos “derechos”.
La inmigración en nuestro país se eleva por sobre los dos millones de personas de las cuales son demasiados los que tienen el carácter de ilegal al ingresar al país bajo distintos subterfugios como recurrir a la calidad de turistas para luego permanecer ilegalmente, o bien ingresar por pasos no habilitados eludiendo a las autoridades fronterizas, o bien ocupando el efugio de auto denunciarse – así desaparece el ilícito – obteniendo entonces un permiso de residencia temporal, ya luego se perderán en cualquier parte del territorio.




