Salud mental en agenda pública
La gran ausente de la Cuenta Pública: la salud mental
Aunque el mensaje presidencial abordó materias como seguridad, crecimiento económico, listas de espera y modernización del Estado, la salud mental tuvo escasa presencia en el debate, pese al aumento de los problemas de depresión, ansiedad, consumo problemático de sustancias y conducta suicida que afectan a miles de personas en el país.

La reciente Cuenta Pública abordó desafíos fundamentales para el país, como la seguridad, el crecimiento económico, las listas de espera y la recuperación de la capacidad del Estado para responder a las necesidades de los ciudadanos. Sin embargo, hubo un ámbito que apenas estuvo presente en el debate: la salud mental.
Chile enfrenta una realidad preocupante en materia de depresión, ansiedad, consumo problemático de sustancias y conducta suicida. Miles de personas, especialmente aquellas que dependen de FONASA, enfrentan importantes dificultades para acceder oportunamente a atención psicológica y psiquiátrica.
La salud mental no compite con las prioridades expuestas por el Gobierno; por el contrario, las complementa. Una sociedad más segura, más próspera y con mayores oportunidades también requiere ciudadanos con acceso efectivo a apoyo psicológico cuando lo necesitan. El bienestar emocional influye directamente en la capacidad de estudiar, trabajar, emprender y participar activamente en la vida comunitaria.
Por ello, sería deseable que las futuras políticas de modernización sanitaria incorporen con mayor fuerza este desafío. La salud mental no constituye una agenda secundaria, sino una condición necesaria para el desarrollo integral de las personas y del país.
Rodrigo Salinas Rojas
Coordinador Local – EsLibertad Chile




