Reforma educacional regional
Los doce juegos
En síntesis, sentarse a conversar con quienes somos parte de esa educación y ver que en chile existen realidades, visiones y necesidades distintas, y una ley tan importante como esta no regirá solo en la Región Metropolitana.

Sin embargo, esa movilidad educacional a pesar de precarizar mi cerebro, me privilegió con la posibilidad de pertenecer a casi el 50% de los jóvenes chilenos, que estudiamos bajo el alero de esa educación jurel tipo salmón, esa que no es particular, ni subvencionada. A pesar de ello y desde el mundo de la seudo intelectualidad, heredada de la educación que me fue impartida, me parece al menos un poco irresponsable enviar un proyecto de ley de reforma a la educación que asume una necesidad de recursos que hasta este minuto no existen.
Nadie en Chile puede negar la necesidad de mejorar la educación, no se oponen las que la reciben, ni menos aquellos que no la recibieron, sin embargo este circo educacional se ha convertido en una discusión de sordos. Es complejo crear un nuevo modelo educacional si no escuchamos por lo menos a los usuarios, no hablo de los dueños de colegios, hablo de personas que escogieron uno u otro establecimiento educacional, escuchar a los profesores, entender cuál es su labor, cuáles son sus principales problemas, cuál es la diferencia entre enseñar a 45 o a 30 alumnos.
Cuáles son los problemas que existen en región, Santiago no es chile, es la oportunidad de demostrarlo, que ese alumno que tiene que caminar 4 kilómetros o pasar en una balsa para llegar a su colegio no deba hacerlo, que niños de 7 u 8 años deban dejar de vivir con sus padres para ser educados es simplemente incomprensible el día de hoy, escuchar y conversar al menos con los profesores rurales esos que van a enseñar por vocación en sectores olvidados a alumnos que adoran su patria tanto como nosotros.




