Sobrepoblación carcelaria y nimby
Nueva cárcel de alta seguridad, entre la urgencia y la seguridad de los vecinos.
La necesidad de una nueva cárcel es evidente y tiene sentido de urgencia en un país con sobrepoblación carcelaria, agravada por el aumento de delitos graves, sumado a las iniciativas legislativas actualmente en tramitación que restringen la obtención de beneficios y aumentan las penas de diversos delitos. Así, el debate se centra, no en la necesidad de su construcción, sino en la comuna que la albergaría.

Ante el anuncio del Presidente Boric sobre la construcción de una nueva cárcel de alta y máxima seguridad en la Región Metropolitana, recordamos las manifestaciones y rechazo de los habitantes de Alhué en 2011 a la entonces propuesta de construcción de un nuevo centro penitenciario en la comuna.
La necesidad de una nueva cárcel es evidente y tiene sentido de urgencia en un país con sobrepoblación carcelaria, agravada por el aumento de delitos graves, sumado a las iniciativas legislativas actualmente en tramitación que restringen la obtención de beneficios y aumentan las penas de diversos delitos. Así, el debate se centra, no en la necesidad de su construcción, sino en la comuna que la albergaría.
La oposición actual de las autoridades de la comuna de Santiago y otros actores, así como ocurrió en su oportunidad con Alhué, se basa en el concepto anglosajón «Nimby» (not in my backyard), que se traduce como «no en mi patio trasero» o “sí, pero aquí no”.




