Plebiscito constitucional
Nuevamente ante una encrucijada.
Ahora, quienes nos quisieron vender esa casa, han llegado a la conclusión que no era necesaria su construcción y podíamos seguir viviendo en la que actualmente habitamos. Curiosa conclusión, pero, como habitualmente se dice, todos tienen derecho a “cambiar de opinión” o acomodarse a las circunstancias.

Confieso que me ha costado decidirme a escribir, espero sea por última vez, respecto al proceso constitucional que debiera cerrarse este próximo domingo 17.
Anteriormente he abordado este tema pero, por respeto a usted, paciente lector, no he ofrecido consejo no pedido respecto a cuál debiera ser la opción a elegir, aunque reconozco la trascendencia de lo que nuevamente está en juego.
Careciendo de experticia en encuestas sólo puedo aventurar un resultado estrecho, aunque quisiera, naturalmente, que se vuelva a imponer el sentido común, tal como ocurrió el 4 de septiembre pasado, de tal forma que la masa independiente que concurrirá obligada a cumplir con su deber ciudadano otorgue el triunfo a aquello que sea mejor para el futuro del país.
Comentarios (3)
Carlos Souper excelente análisis, más claro echarle agua
Miguel Macario Osorio Cornejo Particular totalmente de acuerdo. lamentablemente todavía hay gente que no entiende lo mal que le hace el comunismo a un país. aún viendo cómo ejemplo a Cuba, Venezuela, en fin, es una extraña forma de pensar
Enrique Slater Un comentario muy claro y con ejemplos contundentes, que por años muchos chilenos hemos anhelado. Lamentablemente, algunos de los mismos, hoy buscan la perfección. Imposible de lograr.




