Paridad en la judicatura
Un precedente que inspira: Gloria Ana Chevesich y el nuevo horizonte del Poder Judicial
La elección unánime de Gloria Ana Chevesich como presidenta de la Corte Suprema constituye un hito histórico que reafirma que el mérito y la excelencia profesional pueden derribar barreras de género largamente arraigadas en la judicatura chilena.

La elección unánime de la ministra Gloria Ana Chevesich como presidenta de la Corte Suprema marca un antes y un después, no solo para la institucionalidad, sino muy especialmente para quienes han decidido dedicar su vida al Derecho.
Durante más de dos siglos, la cúspide del Poder Judicial pareció un terreno vedado para el género femenino. Sin embargo, este nombramiento envía un mensaje contundente a las miles de estudiantes que hoy se forman en nuestras facultades y a las abogadas que litigan en los tribunales del país: la excelencia y el mérito no tienen techo.
Ver a una mujer de impecable carrera funcionaria presidir el Pleno y hacer sonar la campanilla es la prueba empírica de que los límites históricos se han desvanecido. Para las nuevas generaciones de juristas, la ministra Chevesich no es solo una autoridad; se erige como la certeza de que, con rigor y estudio, ningún estrado es inalcanzable. Es, sin duda, el precedente más inspirador de nuestra historia judicial reciente.
Marisol Bórquez Galaz
Estudiante de Derecho
Universidad Finis Terrae
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