Opinión.
¿Qué es la justicia poética y en qué consiste?, por Adelaida del Campo.
Aunque en la vida real no siempre se hace efectiva la verdadera justicia, en las obras literarias es posible conseguirla de manera ficticia y a menudo con un apropiado toque irónico. Curiosamente, la justicia poética no sólo requiere que el vicio sea castigado y la virtud recompensada, sino que también la lógica triunfe.

En una reciente publicación del medio español Confilegal se da a conocer el artículo ¿Qué es la justicia poética y en qué consiste?, por Adelaida del Campo (*).
Un terrorista al que le estalla su propia bomba, un cazador aplastado por el elefante que acaba de cazar, un racista que descubre ancestros en África, un predicador moralizante casado engañando a su esposa y como guinda del pastel, un juez juzgado, un abogado en el banquillo de los acusados…, todo son ejemplos de la llamada justicia poética, que a veces salta de las páginas de los libros y aterriza en la vida real.
Requiere tres conceptos básicos: castigo para el mal, premio para el bien y el triunfo de la lógica.




