Tras 25 años de los hechos.
Amnistía asegura que el auge global de la «política de demonización» refleja que el mundo no ha aprendido la lección del genocidio de Ruanda en 1994.
El organismo arguye que políticos que buscan ganar votos a toda costa han intentado cínica y sistemáticamente usar a determinadas personas como chivos expiatorios por algún aspecto de su identidad, a menudo en un intento de desviar la atención del hecho de que los gobiernos no cumplen disposiciones básicas de derechos humanos.

Amnistía sostiene que la peligrosa tendencia global hacia políticas divisivas y cargadas de odio refleja que, colectivamente, los dirigentes mundiales han hecho caso omiso de las terribles lecciones del genocidio de Ruanda en 1994.
“Es lamentable ver que, con tanta frecuencia, sólo las atrocidades masivas sacuden la conciencia de los líderes mundiales; después, en cuanto la noticia caduca, políticos de todo el mundo vuelven inmediatamente a vender una retórica deshumanizadora y de odio que favorece hechos terroríficos como aquellos”, manifestó Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía Internacional.
A continuación, el organismo indica que en sólo 100 días, de abril a julio de 1994, más de 800.000 personas fueron asesinadas, la inmensa mayoría de las cuales eran tutsis que sufrieron ataques selectivos en un intento deliberado del gobierno de aniquilar su grupo étnico. Algunas personas hutus que se opusieron al genocidio también fueron blanco de ataques.
Te puede interesar

Con votos particulares y disidencias.
CS de Argentina acogió recurso extraordinario y declaró inconstitucionalidad del régimen de créditos concursales reconociendo un crédito con privilegio especial a una víctima de negligencia médica.

Suspensión cautelar.
TS de España requirió al Gobierno el último acuerdo de exhumación de Franco antes de decidir sobre suspensión cautelar.

Programa Asia Pacífico.
El impuesto que desde 2017 deben pagar las plataformas digitales en Australia.

