Recurso de nulidad rechazado. Hay voto en contra.
Circunstancia de haberse cometido una infracción de tránsito por parte del conductor del automóvil en que se transportaba el imputado no habilita para controlar su identidad.
La Corte concluye que por no haberse constatado indicio de la comisión de un delito ni haberse verificado situación de flagrancia que permitiera el actuar autónomo de la policía, la actuación de Carabineros se realizó fuera de su marco legal y de sus competencias vulnerando el derecho del imputado a un procedimiento justo y racional.

La Corte Suprema acogió el recurso de nulidad interpuesto por la defensa del imputado en contra de la sentencia que lo condenó como autor de un delito consumado de tráfico ilícito de estupefacientes en pequeñas cantidades, previsto y sancionado en el artículo 4° en relación con el artículo 1 de la Ley N°20.000.
Lo anterior dado que Carabineros realizó un control de tránsito al conductor del vehículo donde se trasladaba el imputado debido a que dicho conductor realizó una maniobra no permitida. En dichas circunstancias, personal de Carabineros observó que el imputado, quien iba en el asiento del copiloto, guardaba algo debajo de su asiento. Al revisar de dicho objeto establecieron que el acusado tenía, poseía y portaba tres bolsas que contenían pasta base de cocaína, además de $157.000 en billetes de diversa denominación.
En mérito de tales supuestos fácticos la Corte concluye que por no haberse constatado indicio de la comisión de un delito ni haberse verificado situación de flagrancia que permitiera el actuar autónomo de la policía, la actuación de Carabineros se realizó fuera de su marco legal y de sus competencias vulnerando el derecho del imputado a un procedimiento justo y racional que debía desarrollarse con apego irrestricto a todos los derechos y las garantías constitucionales que le reconoce el legislador, de modo que toda la evidencia recogida en el procedimiento incoado respecto del acusado resulta ser ilícita, al haber sido obtenida en un proceder al margen de la ley. Esta misma calidad tiene, producto de la contaminación, toda la prueba posterior que de ella deriva, esto es, la materializada en el juicio. Se infringió así el artículo 85 del Código Procesal Penal.




