Opinión.
Arquitectura legal en tensión: el nuevo Ministerio de Seguridad y sus retos, por Daniel Soto Muñoz.
Un aspecto que merece especial atención en la Ley N° 21.730 es la preservación de facultades para los Delegados Presidenciales Regionales y Provinciales (regulados en la Ley N° 19.175), particularmente la potestad de "requerir el auxilio de la fuerza pública" que estos funcionarios conservan y pueden ejercer sea a través de los Secretarios Regionales Ministeriales o los Directores Provinciales de Seguridad Pública.

Introducción: Una reforma esperada pero incompleta
La reciente promulgación de la Ley N° 21.730 de enero de 2025, que crea el Ministerio de Seguridad Pública, representa una transformación significativa en la organización administrativa del Estado chileno. Esta modificación institucional responde a un largo debate sobre la necesidad de especializar la conducción política de la seguridad, diferenciándola de las funciones tradicionales del Ministerio del Interior y estableciendo mecanismos específicos para la gestión de las instituciones policiales.
El presente análisis examina, desde una perspectiva jurídico-administrativa, ciertos aspectos que merecen atención en el diseño normativo adoptado, particularmente en lo referente a la distribución de competencias y los mecanismos de control.
Te puede interesar

Opinión.
La aplicación de los derechos fundamentales a las personas jurídicas en los procesos de Compliance, por Javier Puyol.

Imagen y voz de difuntos
El derecho de imagen y el deepfake post-mortem. La llamada resurrección digital, es el título de un artículo Fernando Varela.

Opinión.
Proyecto de ley de seguridad municipal: tres claves de la discusión, es el título de una publicación del Instituto Libertad y Desarrollo.


