Disputa por la propiedad privada
La mayor encrucijada de Chile en el Proceso Constituyente: La regulación de la propiedad privada.
Siguiendo en parte lo indicado por Eduardo Novoa Monreal, es claro que el ordenamiento jurídico de alguna forma es la expresión de las condiciones sociales que sustenta; siendo lo socialmente imperante determinado formalmente por el Derecho Positivo(1); al respecto, la propiedad no escapa de aquello en Chile, la cual tiene un acervo radicalizado sobre este derecho, fenómeno propio de los Estados liberales y de la sociedad capitalista.

El Proceso Constituyente vivió, desde antes de la publicación de la Ley N°21.200, que autorizó el plebiscito para la nueva Carta Fundamental hasta hoy en día, ataques que hablan de que la constituyente derribara el derecho a la propiedad privada, colapsarán el país por la política inflacionaria de la izquierda o atentaría al Derecho Internacional Público al afectar un Derecho Humano, como lo es la propiedad privada. Al respecto, es necesario superar el velo ideológico sobre la propiedad privada y el ensueño de los ensimismados en nociones erróneas y sobredimensionadas de la propiedad privada.
Siguiendo en parte lo indicado por Eduardo Novoa Monreal, es claro que el ordenamiento jurídico de alguna forma es la expresión de las condiciones sociales que sustenta; siendo lo socialmente imperante determinado formalmente por el Derecho Positivo**(1)**; al respecto, la propiedad no escapa de aquello en Chile, la cual tiene un acervo radicalizado sobre este derecho, fenómeno propio de los Estados liberales y de la sociedad capitalista.
En particular, en Chile, nuestra actual norma fundamental está manchada por el pensamiento de Friedrich Hayek, quien sostiene la visión de sociedad liberal y atomizada; sus postulados inspiran no solo importantes escuelas de negocios, sino que se plasmaron con nitidez en la Constitución chilena. Muestra de ello es el articulado de las normas llamadas “orden público económico”, que se encuentran en el artículo 19, del número 21 al 25 de la Constitución Política de la República de 1980, disposiciones que no sólo se caracterizan por ser detalladas descripciones protectoras de la libertad en materia económica, sino que, además, por el estatuto que se otorga al derecho de propiedad, con una regulación extensa y en algunos apartados más propios de regulación legal que constitucional**(2)**.
Comentarios (2)
victor piñeiro saavedra El tema de fondo es si la clase trabajadora, representada por el Estado y teniendo la propiedad sobre los medios de producción (idea comunista por antonomasia), será capaz de crear riqueza, para atender a las necesidades sociales que dice representar. Ese es el punto, no otro. La experiencia nacional e internacional indica lo contrario. Ningún país desarrollado del mundo, ninguno, proviene del mundo comunista. El ejemplo más claro es China. Con 1.450 millones de habitantes, si bien es cierto lo dirige el partido comunista, por un tema de control social, sin embargo su economía es capitalista o de mercado. Esa es su contradicción. dado que, los medios de producción no se encuentran precisamente en el Estado, sino entre particulares.
Merlín Aurelio La tesis aquí planteada es al revés, las personas individuales tienen derecho a acceder y mantener posteriormente lo que han adquirido, resguardándose su patrimonio. Luego, con ese antecedente se genera riqueza y progreso; y es que en la lógica redistribucionista y colectiva a nadie le va a interesar adquirir cosas para que luego sean empleadas por otro bajo título de que el Estado (entidad controlada curiosamente por personas individuales) ha determinado que en consideraciones abstractas se debe proceder a un cambio de condiciones. En suma, la tesis planteada contradice la naturaleza humana, indicando que lo ideal es volver al estado originario de la humanidad, donde “todos tienen derecho a todo”, pero con un juez repartidor. Y es que los derechos sociales deben ser consecuencia de la propiedad privada bien resguardada según lo planteado y no a la inversa. En resumen, lo sostenido en este análisis es de toda evidencia erróneo, pues se ha pretendido alterar el orden de cosas desde el resguardo privado hacia un colectivismo que no funciona en ninguna parta, desde lo más micro a lo macro.





