Diario Constitucional

Conflicto ruso-ucraniano

Ucrania, más de un año agredida.

Vladimir Putin, el causante, ha culpado a occidente falseando los hechos de una invasión militar premeditada e infructuosa. Las guerras siempre pretenden victorias, prestigio, honor, poder, conquista o defensa de territorios, y apoyos a su causa, entre muchos objetivos. Rusia no ha logrado ninguno, hasta ahora, aunque siga siendo una potencia militar. No ha podido ocupar toda Ucrania, sólo porciones territoriales devastadas por ella, en avances y retrocesos indeterminados. Carece de apoyos, salvo de incondicionales que buscan nuevos posicionamientos, y perdió su honor y prestigio como interloc

01 de marzo de 2023·6 min de lectura
imagen: es.weforum.org
Referencial

Nada que conmemorar, a más de un año de la agresión rusa a Ucrania, el 24 de febrero pasado. Corresponde lamentarla, y son muchos los expertos que así lo expresaron. Nuestro relativamente confortable y predecible ámbito internacional, ha sido trastocado, y tal vez de manera definitiva, junto a otros variados factores, con los desafíos de una posible nueva era mundial todavía incierta. Resultan comprobables las alteraciones en las relaciones, el derecho, la convivencia entre naciones, la práctica internacional, en los organismos multilaterales, la economía, la diplomacia, las vinculaciones políticas, las políticas exteriores, dentro de sus respectivas competencias, sin ser las únicas. Seamos claros. Hay una guerra en el este europeo que prosigue y se expande. Justo lo que con tanto esfuerzo se buscó erradicar, definitivamente, luego de las dos conflagraciones mundiales iniciadas en Europa. No es ninguna fantasía calificarla de una tercera guerra mundial, larvada o ya iniciada, tal vez inexorable, como algunos afirman.

Vladimir Putin, el causante, ha culpado a occidente falseando los hechos de una invasión militar premeditada e infructuosa. Las guerras siempre pretenden victorias, prestigio, honor, poder, conquista o defensa de territorios, y apoyos a su causa, entre muchos objetivos. Rusia no ha logrado ninguno, hasta ahora, aunque siga siendo una potencia militar. No ha podido ocupar toda Ucrania, sólo porciones territoriales devastadas por ella, en avances y retrocesos indeterminados. Carece de apoyos, salvo de incondicionales que buscan nuevos posicionamientos, y perdió su honor y prestigio como interlocutor confiable. El mayor riesgo está en que Putin y sus militares, tienen atado su destino a esta aventura bélica como responsables, y ahora dependen de sus resultados para conservar el poder. Además, penden en su contra, acusaciones de crímenes de lesa humanidad a la población civil, algunas ya en curso. El propio Secretario General de la ONU lo acaba de reiterar ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

Aumentan las sanciones económicas y financieras de la comunidad de naciones, el país es paulatinamente menos rico, y su población se resiente, aunque se controle drásticamente toda oposición. Tampoco hay transparencia sobre sus actuales capacidades combativas, seguramente disminuidas, aprovisionamiento en pertrechos, ni sobre fallecidos o heridos en acción. Combaten incitados por amenazas inventadas de ucranianos “nazis” que ponen en riesgo la seguridad de la Federación Rusa, como la de una Bielorrusia sometida, por un deber patriótico forzado. No es verosímil, afirmar que la Federación Rusa estuviere seriamente a punto de ser invadida por Ucrania, o por algún país occidental. Resulta inverosímil plantearlo siquiera, o estaba en tal decadencia que podía ocurrir. Ha sido precisamente al revés. La propaganda oficial, ha creado una mezcla nacionalista y religiosa bastante amplia, que respalda la “operación militar especial”, la que a su vez, oculta ambiciones expansionistas de mayor alcance, aunque inconfesables. O está inspirada en rebuscadas razones históricas.

Constitucional AI: El fallo, a la vista. Prueba gratis.

Te puede interesar

Constitucional AI: La IA que cita. Tribunal, rol, fecha, enlace. Prueba gratis.